Por el rabillo de mi ojo reconozco tu soledad,
la lectura de los diarios, los insulsos telenoticieros,
los partidos de béisbol, el fútbol los domingos,
el boxeo de los viernes, los sábados de amigotes,
la goma el vomito bestial de los domingos,
la semana de trabajo agotador,
las noches enteras de descanso
te hurtaron tu tiempo íntimo.
Entre los oficios de la casa, los niños, la escuela,
tus deseos de hablarle agarraron su rincón.
Mi cuerpo, una liana solitaria, creció sobre el tuyo
y hoy no tienes lugar ni ganas de oír su ridículo reclamo.
Para nada te perturba que te llame oscuridad de su casa,
llamarada de una calle con nombre y dirección precisa.
17/12/07
Entre Paréntesis
Cuando mi nombre sea dos fechas,
no olvides a este hombre,
amó el espejo adversario de la muerte,
amó los frutos adoradores de su semilla,
amó el relámpago elevado en aguacero.
Cuando vuelta la cabeza te alejes de este lugar
no olvides a este hombre,
creció extraviado entre la noche
y la escena de una película.
Recuérdalo,
no importa adónde vayas, la luz te alcanzará.
01/01/08