Managua, 7:10 am | 25/11/2009
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Inicio
Nosotras
La Prensa Literaria
Aquí Entre Nos
El Azote
Chavalos
Suplemento Deportivo
Negocios y Economía
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Universitaria
Mosaico
Nuestra Gente
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Suplementos >> La Prensa Literaria
Televisón culta
Joaquín Absalón Pastora

Vi y escuché un vergel en la pantalla desolada de la televisión al marcar con la sencillez digital el Canal 83 por la vía del cable. Es una lástima que la mayoría de los televidentes carezca de los recursos necesarios para mitigar la sed de beber en esos manantiales, de complacerse con los espectáculos musicales clásicos que ocasionalmente aparecen —fragmentados— para que el solaz se dé un estirón, ilustrarse, sentirse lleno de la ópera, de la sinfonía, del ballet, de la obra inspirada en un motivo histórico o extramusical, como cuando tenían sus tandas las reproducciones de las películas en los comienzos del siglo pasado, revistas musicales aún recordadas y de penetración en el gusto moderno, del paisaje en rima con la armonía —pintadas las cuatro estaciones— y todo lo que pueda mover el paladeo espiritual.

Dentro de esas presentaciones están los mejores teatros del mundo, desde los antiguos a los contemporáneos dentro de los cuales clasifica nuestro Rubén Darío en ocasión de haberse puesto en su escenario al niño prodigio, conductor desde los 8 años de edad, Lorin Maazel, cuando le correspondió estar al frente de la Sinfónica de Cleveland.

La transmisión identificada como “Music Video Classic Arts Show” se ocupaba de abarcar toda la escala de la finura perdurable. Lo que ahora se asoma y lo ha reemplazado es un news que viene a sumarse a la terquedad de volver a la trivialidad, a los lugares comunes que han estancado a la televisión culta y reproductiva de las vivencias selectas. Podían verse ahí —extendidos— como si los estuviésemos viendo personalmente —al maestro Arturo Toscanini, batuta cosmogónica y absolutista a quién había visto solo en la inmovilidad de las fotografías, al pianista Vladimir Horowitz, especialista en Rachmaninov, Liszt y Tchaikovsky, a Jascha Heifetz, el otro prodigio de los 6 años con el concierto para violín de Mendelssohn, a su homólogo, el también niño prodigio Yehudi Menuhin, condecorado como solista del concierto para violín de Beethoven, a la soprano mítica desde Bellini hasta Puccini, María Callas, a la excelsa verdiana Monserrat Caballé, al invidente desde los 3 años de edad, Joaquín Rodrigo, viendo con sus manos los cuadros del palacio inspirador de su concierto de Aranjuez, a George Gershwin, a Duke Ellington, en fin “paro de contar” lo someramente señalado como “botones de muestra” de lo que ahí se nos daba en los colores de la modernidad o en el blanco y negro del ayer.

Nombres revividos que nos sacan de la infinita mediocridad de la televisión nativa ocupada en vender la sangre del mundillo rojo, salpicada por la comparecencia de los mismos aburridores rostros políticos, reacios a dejar su circo incorregible.

Así como en ocasiones anteriores me he pronunciado por la permanencia en las ondas de Radio Güegüense, fundada por Salvador Cardenal, de la misma manera me sumo a la restitución de este esfuerzo reivindicador y cultural, un palmeral eufónico, un celaje “fuera de lo común”, que a veces por deficiencias técnicas nos conducía a la tensión de que por tales motivaciones, podía suspenderse la obra expuesta o no ser bien apreciado el contenido por las intromisiones de la infidelidad. Aun así, acaso distantes de la excelencia absoluta, es una buena opción. Algo que debe volver y durar. Salvavidas en el hastío.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Búsqueda