La presentación este viernes del cortometraje El Ladroncito fue un éxito completo en la Cinemateca Nacional con un lleno total, no sólo de espectadores, sino también de excelentes críticas y ovaciones a esta producción nacional que marca el nacimiento oficial de MÁSAYÁ Films, una nueva propuesta de cine independiente de Nicaragua.
Durante quince minutos tuvimos el gusto de conocer a “Oscar”. Un pequeño moreno, bajo y de finos rasgos indígenas que pudo haber sido de cualquier lugar del mundo o de Nicaragua, pero eligió narrarnos su historia desde la pintoresca Masaya.
En su barrio la problemática es el reflejo de la decadencia de la sociedad y las injusticias que violan los derechos de miles de niños, como el trabajo infantil.
La pobreza familiar, el mundo de niños, las aspiraciones personales y las evidentes desigualdades sociales orillan a este pequeño a valerse por sí mismo para alcanzar lo que desea.
Y así con su cajita para lustrar de madera, careto y en chinelas se pasea por el parque ofreciendo sus servicios en días malos y buenos, hasta que la frustración lo colma y decide tomar un camino fácil.
Del proyecto y producción
Léster Quintero, de 14 años, es el encantador y humilde niño que encarna a “Óscar”, una de las miles de historias de nuestro país.
“Me siento muy alegre con esto. Es bonito actuar, compartir con amigos que trabajan como yo y que desean superarse con sus estudios”, comentó Quintero quien se siente parcialmente identificado con el personaje.