Amargas reflexiones de monseñor René Sándigo, secretario de la Conferencia Episcopal, y el pastor Augusto Marenco, líder evangélico, quienes recordaron la campaña presidencial del 2006 en un nuevo año electoral.
Ambos religiosos consideraron que el lema de paz y reconciliación, enarbolado en la campaña por el ahora presidente Daniel Ortega, fue un engaño y que el mandatario es incapaz de ser democrático.
“Cuando ha conseguido el objetivo o el aval de los seguidores engañados, saca a relucir su comportamiento auténtico que lógicamente no es verdaderamente como en un principio se mostró”, afirmó monseñor Sándigo.
Ortega llegó al poder nuevamente con el compromiso de fomentar la “paz y la reconciliación” y hasta creó una comisión presidida por el cardenal Miguel Obando.
Sin embargo para monseñor Sándigo, el panorama actual es de desánimo. Según él, el discurso de Ortega durante la campaña pasada y el actual como Presidente de Nicaragua, sólo refleja la falta de valores y crisis de liderazgo que golpea al país.
“En Nicaragua estamos viviendo una crisis de liderazgo, en el que gente buena, con capacidades y valores está ausente de la vida pública. Esto sin duda, nos trae como consecuencia que otras personas asuman el liderazgo, sin tener en sí elementos positivos, lo cual hace que los destinos de los pueblos vayan en retroceso”, dijo el líder religioso.
El engaño, según el jerarca católico, se muestra en “desilusión, desánimo y poca participación de la gente, como mínimo; y como máximo podría llegar en una acción belicosa y vengativa contra esa persona que ha engañado a la sociedad”.
Marenco critica
Para Marenco, el discurso de campaña de Ortega, en la que insistentemente invocaba a Jesús, llamando a la paz y la reconciliación, fue una “estrategia” y “argucia” donde un cierto porcentaje de nicaragüenses “creyó en un aparente cambio” del mandatario.
Según Marenco, la campaña de paz y reconciliación que tanto pregonó Ortega “al final fue una cuestión que no se conectó con la verdad. El tiempo está diciendo ahora que el Presidente (Ortega) mintió. Ahora, eso en el pueblo nicaragüense ha causado una decepción, una frustración”, afirma.
Marenco, al igual que monseñor Sándigo, asegura que urge en el país líderes con valores que logren transformar, haciendo “política con valores”.