A partir del 9 de julio la explotación sexual, turismo sexual, pornografía infantil, acto sexual con adolescentes mediante pago, entre otros, serán castigados como delitos en nuestro país.
Ese día entran en vigencia las sanciones aprobadas el 6 de abril de 2006 en el nuevo Código Penal, el cual castiga con penas que van desde los 5 hasta los 15 años a quienes cometan delitos sexuales contra menores de 18 años.
Karla Nicaragua, asesora legal de la Fundación Quincho Barrilete, espera que no haya más impunidad.
“Antes no podíamos denunciar el delito como es, lo más que podíamos aspirar es a denunciarlo como una violación, como un abuso deshonesto, pero ahora se van a llamar las cosas por su nombre”.
Nicaragua explica que ahora se podrá contar con verdaderas estadísticas sobre el abuso contra menores, que no es solamente las un mil 757 denuncias que reporta la Policía en 2007.
Asegura que el incremento de las denuncias, que según datos de Save The Children sufrieron un incremento del ciento por ciento en ocho años, pasando de un poco más de tres mil a seis mil entre 1998 y 2006, demuestran que los delitos siempre han existido, pero no estaban tipificados.
El nuevo Código no solamente castigará a quienes cometan el abuso, sino a todos los que sean facilitadores. “Los taxistas que se presten a llevar a las muchachas a centros de masajes, el dueño del hotel que permite que entren menores a su local... todos ellos recibirán su castigo según su grado de participación”, afirma la abogada.
Con el nuevo Código se espera proteger a los 20 mil menores que son explotados sexualmente en Nicaragua.