El presidente estadounidense George W. Bush declaró el estado de emergencia en California y ordenó asistencia federal para ayudar a sus autoridades a luchar contra más de 1,000 incendios que arrasan la vegetación en el norte de ese estado.
“Hay más de 1,000 incendios sólo en el norte de California, nuestros recursos están extendidos débilmente concentrados”, dijo Cheri Patterson, un portavoz del departamento de bomberos del estado, Calfire.
“Nuestra mayor preocupación es que no tenemos a ninguno de los incendios bajo control”, dijo a la AFP, y saludó a los recursos federales enviados por Bush.
Más de 12,000 bomberos que tiene el estado han permanecido luchando contra incendios, varios de los cuales fueron ocasionados por secas tormentas eléctricas hace más de una semana.
La oficina de emergencias indicó que los incendios han calcinado más de 1,440 kilómetros cuadrados y han devorado más de 50 edificios.
Mientras tanto, un informe del Servicio Forestal federal señaló que el clima estaría aún más seco y cálido a medida que la temporada de incendios se acerca a su clímax tradicional a fines de julio y en agosto.
El nivel de precipitaciones menor al promedio anual y los niveles récord de vegetación seca probablemente deriven en un verano largo y muy cálido en el norte de California, de acuerdo con el pronóstico del Servicio Forestal para el estado difundido la semana pasada.
Podría llevar semanas o meses controlar los incendios actuales, señaló el informe.