El procesado ex presidente peruano Alberto Fujimori será confrontado hoy lunes con un testigo singular en el histórico juicio por abusos a los derechos humanos en su contra: su ex brazo derecho Vladimiro Montesinos, a quien persiguió en los días finales de su régimen tras 10 años compartiendo el poder.
La expectativa es enorme por ver la reacción que tendrán ambos personajes cuando se vean las caras luego de ocho años y en un contexto muy diferente al que dejaron atrás la última vez que se vieron, a fines del 2000 antes de que Montesinos huyera a Venezuela y luego Fujimori a Japón, tierra de sus padres.
Montesinos fue eminencia gris del régimen de Fujimori (1990-2000) y acude como testigo de cargo de la Fiscalía en el juicio por la muerte de 25 personas en dos matanzas atribuidas a un escuadrón de aniquilamiento del Ejército en el peor momento del conflicto interno peruano, en 1991 y 1992.
El juez César San Martín convocó la audiencia para hoy lunes. El fiscal, José Peláez, solicitó 30 años de prisión para Fujimori por supuestamente haber ordenado las masacres.
La Fiscalía cree que podría demostrar con el testimonio de Montesinos que Fujimori autorizó las operaciones de este escuadrón, lo que el ex mandatario niega.
La presencia de Montesinos en el tribunal, sin embargo, no es garantía de que éste vaya a declarar, pues podría acogerse al derecho al silencio, como hizo en un proceso similar en su contra.
MILLONES DESVIADOS
Fujimori autorizó el desvío de 325 millones de dólares a cuentas reservadas manejadas por Montesinos, para realizar operativos secretos de inteligencia, reveló el diario La República.
El diario descubrió que los jueces han acumulado indicios en dos procesos abiertos contra el ex mandatario y su consejero de inteligencia por desvíos de fondos y transferencias al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), en el cual Montesinos figuraba como asesor ad honórem.
Los fondos provenían de los ministerios de Defensa y el Interior, el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, y del mismo SIN.