Una suma de factores que incluye la especulación, un dólar débil, un aumento de la demanda y el temor a una escasez de la oferta ha llevado al crudo a marcar continuos máximos históricos en los últimos meses, que han forzado a los países consumidores a estudiar medidas para minimizar su impacto económico.
En lo que va del año, el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se ha encarecido en el mercado de futuros de Londres un 54 por ciento, hasta llegar a 140.31 dólares el barril el viernes pasado.
Por su parte, el Petróleo Intermedio de Texas, que se negocia en el Nymex de Nueva York y es la referencia en Estados Unidos, también marcó récord de 140.21 dólares el barril.
Aunque la creciente industrialización de países como China y la India ha impulsado de forma incesante la demanda global de petróleo, los países productores han reiterado en los últimos meses que la escalada del crudo se debe más a la especulación que a una oferta insuficiente.
No obstante, Arabia Saudita, el mayor productor del mundo, anunció la semana pasada que en julio incrementará su producción diaria en 200,000 barriles.
En un contexto de dólar débil y de inseguridad en los mercados bursátiles, los analistas atribuyen gran parte del encarecimiento del crudo a la especulación de inversores que se refugian en materias primas como el petróleo y el oro, negociadas en la moneda estadounidense.
Un reciente informe del Congreso de Estados Unidos ha concluido que el 70 por ciento del petróleo que se intercambia en el Nymex está controlado por especuladores, frente al 37 por ciento en 2000.
Según el director gerente del banco de inversión Oppenheimer, Fadel Gheit, la actual depreciación del dólar frente al euro ha elevado el precio del crudo entre 10 y 15 dólares, mientras que el resto de la diferencia entre 65 dólares y la cotización actual correspondería a la especulación.
El dólar se ha depreciado en torno a un seis por ciento con respecto a la moneda única europea desde que comenzó el año.
En cualquier caso, Lehman Brothers considera que la pérdida de valor del dólar en sí misma no es suficiente para explicar la subida del crudo, lo que restaría efecto a una intervención de los bancos centrales de ambos lados del Atlántico, a través de los tipos de interés, para contrarrestar la escalada del petróleo.
Por su parte, los analistas del Citigroup no comparten la explicación, a su juicio simplista, de que el petróleo se encuentre inmerso en una burbuja y de que los especuladores estén distorsionando el mercado, y se fijan en mayor medida en la relación entre la oferta y la demanda.
PROYECCIONES ENCONTRADAS
Con independencia de la causa del encarecimiento de los últimos meses, ambas firmas se han visto obligadas a incrementar sus previsiones de precios.
Así, Lehman Brothers pronostica que el crudo registrará una media de 113 dólares en 2008 y de 90 dólares en 2009; mientras que el Citi sitúa el petróleo en 117 dólares este año y en 122 el próximo.
La subida del petróleo está teniendo un importante impacto en las economías de los países consumidores, especialmente en la demanda agregada y en la inflación, lo que ha generado protestas de los trabajadores, por ejemplo, en España y el Reino Unido.
Estados Unidos, primer consumidor mundial de petróleo, aprobó una ley que incrementa las competencias del regulador de futuros del crudo para combatir la especulación con carácter inmediato.
Al otro lado del Atlántico, la Unión Europa (UE) ha rechazado una propuesta del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que pretendía limitar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre los carburantes cuando el crudo supere un umbral concreto, aunque los 27 han acordado abrir un período de estudio para adoptar medidas que puedan frenar el alza del petróleo.