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David Díaz (izqda.) recibió la mayor paliza en su carrera, de parte del filipino Manny Pacquiao, quien logró su cuarta corona. (LA PRENSA/AP)
DEMASIADO VELOZ
PACQUIAO ABRUMÓ A DAVID DÍAZ
Por la vía del nocaut logra cuarta corona
Greg Beacham
LAS VEGAS/ AP
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Gancho implacable

Manny Pacquiao fue implacable con su gancho de derecha, al capitalizar aparentemente algo observado por el entrenador Freddie Roach en la defensa de Díaz.

“Fue su velocidad. Todo fue su velocidad. Pude ver los golpes perfectamente, pero simple y sencillamente era demasiado rápido”, señaló Díaz.

“Boxeó conmigo más de lo que pensé que lo haría. Le dije a Freddie: ‘Es lo mejor que lo he visto boxear’. Freddie dijo: ‘Yo también. Ése era nuestro plan’”.

El filipino Manny Pacquiao conquistó su cuarto título mundial en sendas divisiones, la noche del sábado, al noquear en el noveno asalto al mexicano David Díaz y ganar la corona de peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo.

El fenómeno filipino, con 2.3 kilos (cinco libras) más de poder en sus rápidos puños, afianzó su reputación como el mejor peleador del mundo y amplió su dominio sobre los boxeadores mexicanos.

Desde que hace 13 años comenzó su carrera en los 48 kilos (106 libras), Pacquiao (47-3-2, con 35 nocauts) ha evolucionado hasta convertirse en un peleador dominante en cinco divisiones.

Su debut en la categoría de los ligeros estuvo cargado con el mismo dinamismo demostrado en su larga historia de combates en divisiones de menor peso y, al igual que la mayoría de sus adversarios, Díaz (34-2-1) sucumbió.

La velocidad ha sido la especialidad de Pacquiao desde que era un fajador adolescente con 48 kilos. Cuando subió al cuadrilátero con 61 kilos (135 libras) el sábado, hasta su entrenador se preguntaba si Pacquiao perdería su espléndida rapidez con el peso adicional.

El temor perdió sentido con sólo una mirada al rostro lacerado y sangrante rostro de Díaz, incluso antes de que cayera a la lona en el noveno asalto.

“Me siento mucho, mucho más fuerte y más poderoso en las 135 libras”, afirmó Pacquiao, el primer púgil asiático que gana las coronas de cuatro categorías. “Aquí es donde tengo pensado seguir. Estuve verdaderamente bien. Me sorprendió mucho que no hubiera terminado antes”.

Luego de ganar una pelea de campeonato oficial en una quinta división —incluida la victoria sin título de por medio sobre el entonces rey de los 57 kilos (126 libras), el mexicano Marco Antonio Barrera, en el 2003— Pacquiao tiene los méritos suficientes para aspirar a ser una figura mítica en el boxeo profesional.

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