BEIJING .- La máxima representante de la diplomacia estadounidense pidió este domingo acciones más fuertes contra el gobierno de Zimbabwe, en momentos en que el presidente de esa nación del sur de África prestaba juramento para un nuevo mandato.
La situación en Zimbabwe "se ha deteriorado a un nivel grave", afirmó la secretaria de Estado Condoleezza Rice en una conferencia de prensa en Beijing.
"Esta elección fraudulenta probablemente generará más violencia. Creemos que ya es tiempo que la comunidad internacional actúe de una manera más firme. Francamente, tiene sentido negarle al gobierno de Zimbabwe los medios para que utilice la violencia en contra de su propio pueblo", agregó la funcionaria estadounidense.
Pero los esfuerzos de Estados Unidos para la instauración de castigos más severos contra el gobierno de Zimbabwe en el seno de las Naciones Unidas encontraron el domingo cierta resistencia en China, que puede vetar esa resolución en el Consejo de Seguridad.
Sin embargo, y después de conversar el domingo con Rice sobre temas que también incluyeron a Taiwán, el Tíbet y Corea del Norte, el ministro del Exterior de China, Yang Jiechi, indicó que su gobierno favorecía el fortalecimiento de las negociaciones entre el presidente Mugabe y los integrantes de la oposición.
Zimbabwe es uno de los principales aliados de China en África y uno de sus principales socios comerciales en la región.
"El tema más apremiante ahora es que se logre estabilizar la situación en Zimbabwe", añadió Yang.
MINISTRO CHINO ESPERA DIÁLOGO
"Esperamos que las partes interesadas puedan involucrarse en un diálogo serio para poder encontrar una solución adecuada", agregó el ministro chino.
"China espera que la comunidad internacional, las naciones africanas en particular, puedan jugar un papel más constructivo en torno a este tema. China, como un país responsable, también tendrá una participación constructiva en este proceso", expresó Yang, al reiterar la postura que desde hace algún tiempo ha mantenido el gobierno de Beijing.
Mugabe, quien tiene casi 30 años en el poder, fue declarado ganador en unas elecciones de segunda vuelta violentas y ampliamente desacreditadas.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, indicó el sábado que su gobierno estaba trabajando para encontrar formas para castigar más a Mugabe y a sus aliados. Expresó su deseo que las Naciones Unidas consideren un embargo de armas y una prohibición a viajar para los funcionarios gubernamentales de Zimbabwe.
Asimismo, Estados Unidos planea presentar una propuesta de resolución en la próxima semana en la que buscará medidas más duras contra el gobierno de Mugabe.
El mismo domingo, en Harare, la capital de Zimbabwe, Mugabe rindió juramento para un nuevo mandato.
Apenas unas horas antes, funcionarios electorales dijeron que el presidente había logrado su reelección en la segunda vuelta de votación, la cual había sido desacreditada y calificada de fraudulenta por varios dirigentes africanos y de otras partes del mundo.
Los dirigente africanos condenaron las elecciones del viernes, pues Mugabe fue el único candidato en contienda. El principal candidato de la oposición, Morgan Tsvangirai, se retiró de la contienda debido a la violencia.
Grupos defensores de los derechos humanos indicaron que los simpatizantes de la oposición fueron víctimas de actos de violencia brutal patrocinada por el gobierno y que dejaron al menos 80 muertos. Más de 200.000 personas tuvieron que huir de sus hogares.