Byron Jerez fue para Arnoldo Alemán lo que Francisco López es para Daniel Ortega. Entre las muchas características comunes de los caudillos sandinista y liberal, está también que ambos escogieron a un solo hombre para que les administrara el dinero de su partido, el de sus negocios privados y los fondos públicos cuando han sido presidentes.
Con personalidades distintas, los paralelismos de la vida de estos personajes son muchos. Francisco López es tesorero del Frente Sandinista, presidente de la estatal Petróleos de Nicaragua (Petronic) y vicepresidente del negocio “privado” Alba Petróleos de Nicaragua (Albanisa). Jerez fue también tesorero del PLC, responsable de la Dirección General de Ingresos en el gobierno de Alemán y miembro de múltiples sociedades y fundaciones del caudillo liberal.
Jerez se construyó una lujosa residencia en Pochomil Viejo, utilizando fondos que venían destinados a la reconstrucción de Nicaragua después del huracán Mitch. López se construye una casa de verano de tres pisos en el balneario El Tránsito, a 60 kilómetros de Managua.
La revista Magazine, de LA PRENSA, que circula hoy, trae un reportaje sobre la vida de estas personas y los servicios que prestaron y prestan a los caudillos sandinista y liberal.
López es originario de Santo Domingo, un pueblo que queda a kilómetros de La Libertad, Chontales, el lugar donde nació el presidente Daniel Ortega. Alemán conoció a Jerez cuando este vendía pizzas en Miami.
López le maneja a Ortega Albanisa, la sociedad que esconde el verdadero negocio del petróleo tras el acuerdo del mandatario sandinista con su amigo Hugo Chávez, que sólo en estos años de gobierno han significado al menos 520 millones de dólares, según confesó el mandatario, obligado por la huelga de transporte.
En el reportaje de Magazine habla Julio César, el hermano mayor de López, quien cuenta los orígenes de esta familia. Hablan también los vecinos, quienes relatan sobre este personaje, que no fue conocido en los años ochenta por un puesto importante, pero del que mucho se ha escuchado hablar últimamente por un escándalo de corrupción, una red de contratos y beneficios del Estado que han ido a parar a empresas de sus familiares en el proyecto llamado Pueblo Presidente, de construcción de viviendas populares.