El Plan Puebla Panamá (PPP) fue relanzado durante una cumbre celebrada en la ciudad mexicana de Villahermosa como Proyecto Mesoamérica, reformado por los gobiernos de México, Centroamérica y Colombia para responder a las necesidades regionales.
“Hoy los presidentes del Plan Puebla Panamá decidimos que se llamará Proyecto Mesoamérica, y hemos resuelto una gran cantidad de temas que beneficiarán” a la región, que tiene 190 millones de habitantes, un PIB de 1,884 millones de dólares y 3,000 dólares de PIB per cápita, dijo el presidente salvadoreño Antonio Saca, al anunciar las conclusiones.
Los nueve mandatarios de la región sellaron el compromiso de dinamizar la integración regional, al concluir la X Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla.
Pero, durante el inicio del evento, los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, y de Nicaragua, Daniel Ortega, sostuvieron un debate pacífico sobre la pertinencia o no de producir biocombustibles, que ejemplificó el abismo político que los separa.
Uribe defendió las ventajas que tiene ese procedimiento de obtención de energía en América Latina, mientras que Ortega lo criticó porque, a su juicio, acaba con la riqueza natural de la región.
La relación entre los Gobiernos de ambos países se ha tornado conflictiva tras las acusaciones mutuas sobre hechos derivados del ataque colombiano a un campamento de la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano, ocurrido el pasado 1 de marzo.
El primero en polemizar sobre el asunto de los biocombustibles fue el mandatario nicaragüense, quien dijo estar en contra de la producción de ese tipo de carburantes en Centroamérica porque la prioridad debe ser la atención de la crisis alimentaria.
Señaló que es “un pecado mortal” hablar de producción de biocombustibles ante la coyuntura de escasez y altos precios de los alimentos en el mundo.
Uribe replicó que no es válido “hacer generalizaciones sobre la producción de biocombustibles”, en una intervención ante los demás presidentes reunidos en Villahermosa, capital del estado de Tabasco.
“El esfuerzo de Colombia es desarrollar la tecnología para producir biocombustibles y lo queremos compartir con otros (países)”, agregó el mandatario.
Incluso fue más allá, al señalar que cultivos específicos como la palma africana, usada para producir etanol, ayudan a Colombia “a sustituir la droga”.
En la polémica terció el anfitrión del encuentro, el Presidente de México, Felipe Calderón, quien lamentó la actual coyuntura alcista de los precios de los alimentos.
El precio del maíz “se ha duplicado en un año y el trigo se ha triplicado. Esto está impactando la calidad de vida de nuestros pueblos”, dijo Calderón.
El mandatario mexicano ha pasado de ser un ferviente defensor de los biocombustibles a mostrarse partidario de los de segunda generación, producidos a partir de materiales no comestibles como la celulosa, hierba, paja y algas.
NUEVE ÁREAS Priorizadas
El PPP original, creado en el 2001, consideraba la realización de 99 proyectos y con su modificación se redujeron a sólo 22, en áreas de energía, telecomunicaciones, transporte, facilitación comercial, salud, desastres naturales y desarrollo sustentable.
El nuevo Proyecto Mesoamérica considera la instalación de plantas piloto de biodiesel en Guatemala, El Salvador, Honduras, México y República Dominicana. En los primeros tres países se precisó que la producción se realizará con higuerilla.
La X Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla permitió igualmente asumir posiciones comunes como en la defensa de los migrantes y una crítica a una nueva norma europea con la cual se podría expulsar a los indocumentados en esa región.