BOGOTÁ .- El embajador de Colombia ante la OEA, Camilo Ospina, aseguró que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, tiene "un gran nexo emocional" con las FARC y que lo que busca con el debate que le hizo en este organismo es que Nicaragua rechace la actitud de esa guerrilla y que no se le dé apoyo.
En entrevista que hoy publica el diario El Espectador de Bogotá, el diplomático dijo que la Organización de Estados Americanos (OEA) tendrá que revisar las denuncias que hizo Colombia esta semana y "en algún momento tendrá que tomar una decisión y pronunciarse si nosotros tenemos razón o no".
"Mi evidencia es que Daniel Ortega tiene un profundo respeto y afecto por las FARC. Cuando habla sobre ellos se refiere a los compañeros, cuando el Gobierno tiene un éxito, él se llama al dolor. Por lo tanto, diríamos que lo mínimo que tiene es un gran nexo emocional", afirmó.
Ospina apuntó que espera que Nicaragua manifieste públicamente que rechaza la actitud de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que no va a darle ningún tipo de apoyo.
"Nosotros necesitamos que quede claro que las FARC no tienen soporte en ningún punto del continente", advirtió el embajador colombiano.
Asimismo, afirmó que en el seno de la OEA hay un "gran temor regional" por tomar posiciones que puedan afectar a un Gobierno.
"Tenemos que desparpajarnos un poco y entender que si en realidad hemos hecho acuerdos de mantener un sistema democrático en todo el continente hay que cumplirlos, y cuando alguien sale de la raya hay que decirlo y hay que dar el debate político", puntualizó.
Ospina denunció el martes ante el Consejo Permanente de la OEA la conducta "agresiva" y "abusiva" del Gobierno de Nicaragua, al que acusó de hacer "apología del terrorismo".
El presidente nicarag ense, Daniel Ortega, presentó en público el pasado 19 de junio a Martha Pérez Gutiérrez y Doris Bohórquez Torres, consideradas por Bogotá como guerrilleras de las FARC, y a las que Managua dio asilo político.
Ambas estaban en el campamento de las FARC que el Ejército colombiano incursionó el pasado 1 de marzo en territorio de Ecuador, operación en la cual murieron 26 personas, incluido el número dos y portavoz internacional de esa guerrilla, "Raúl Reyes", y cuatro estudiantes mexicanos.