TEGUCIGALPA .- La fiscalía ordenó este viernes arrestar a once pandilleros acusados de matar a tiros en abril a la dirigente de la más importante central sindical de Honduras, Rosa Altagracia Fuentes, y dos acompañantes.
"Disponemos de pruebas científicas que establecen que los encausados participaron en el crimen múltiple", dijo a la AP el jefe regional de fiscales Rafael Fletes.
"Uno de los implicados está muerto por problemas internos de la banda... el caso de Fuentes está resuelto en un 100%", señaló.
Fuentes era secretaria general de la Confederación de Trabajadores de Honduras, que aglutina a 30 sindicatos con 300.000 afiliados. Tenía más de 30 años de participar en las luchas obreras y dirigió la Federación Central de Trabajadores Libres, de tendencia derechista.
LO ASESINAN POR ROBARLE AUTO
Desconocidos acribillaron su residencia en Tegucigalpa hace ocho años.
Fletes aseguró que el asesinato de la sindicalista se produjo de manera contingencial por robarle el automóvil en que viajaba "y no por otras causas".
El vocero policial Edgardo Gallegos afirmó que "los acusados son miembros de la pandilla Mara 18 y los buscamos para detenerlos, y presentarlos a la justicia". Los imputados son nueve hombres y dos mujeres.
Identificó con el apodo de "El Stoner" al pandillero muerto acribillado por desconocidos el 1 de junio en San Pedro Sula.
Fuentes, de 60 años, viajaba el 23 de abril de San Pedro Sula, a unos 180 kilómetros al norte de Tegucigalpa, hacia una ciudad cercana junto a otra dirigente sindical y su chofer para concretar los preparativos para conmemorar el Día Internacional del Trabajo. El cuerpo de Fuentes presentaba 16 impactos de bala.
DISPARAN A OTROS OCUPANTES DE VEHÍCULOS
Vestidos de negro y con sus rostros cubiertos con pasamontañas, los pandilleros dispararon también a siete ocupantes de otro vehículo que aminoró la velocidad al pasar por el lugar en un intento por auxiliar a Fuentes y sus compañeros. Tres hombres y una mujer fueron heridos de bala.
La policía descubrió en el sitio 56 cartuchos de pistolas 9 milímetros y fusiles AK-47 y R-15.
De acuerdo a la policía, en Honduras operan desde 1986 alrededor de 20.000 pandilleros afiliados a las Mara Salvatrucha y La 18, temidas por la población.
Sus miembros son contratados con frecuencia por el crimen organizado para participar en acciones ilegales del tráfico de drogas y de personas, y perpetrar asesinatos, asaltos a mano armada y violencia callejera.