Durante la era de Jurgen Klismann con la selección de Alemania, se decía que el ex jugador del Bayern era el hombre que inyectó motivación, entusiasmo, pero que la parte técnica, la estrategia de esa área se encargaba su asistente y mano derecha, Joachim Loew.
Después del Mundial del 2006, Loew tomó las riendas del combinado germano, su primer reto era clasificarlos a la Eurocopa y lo logró. Su segunda tarea era sobrevivir a la fase de grupos y lo cumplió. Llegó a los cuartos de final ante Portugal y fue sentenciador, aniquiló a los lusos y después sobrevivió a su tope más complicado ante Turquía en semifinales y ya está en la final del campeonato.
Ahora el estratega alemán fija su objetivo en conquistar la Eurocopa, la cual Alemania ha ganado en tres ocasiones. En busca del cuarto trofeo, Loew tiene los argumentos a mano y la inteligencia técnica y táctica para lograr su objetivo.
Su sistema de juego que empieza generalmente con el 4-5-1 y puede variarlo hasta con dos atacantes, (4-4-2 ó 4-3-2-1) Podolski y Miroslave Klose, hasta con la incorporación de Bastian Schweinsteiger.
Su pivote, Torsten Frings, que aún lesionado lo sacó en el segundo tiempo ante Turquía para darle mayor recuperación de balón al equipo, fue una de las decisiones inteligentes, así pudo abrir el trabajo de Philipp Lahm hacia una proyección más ofensiva para que definiera el complicado partido.
Loew es lo que se llama un maestro de la táctica y buen ejecutor del sistema de juego. Conoce al plantel y las habilidades que posee cada uno para ubicarlos en el área correcta. Bastian Schweinsteiger ha lucido suelto, un jugador letal. Loew no lo deja estático, puede moverlo en ambas bandas, se mueve en el centro y hasta puede reforzar la defensa.
Así ha pasado con Podolski, generalmente el delantero de 23 años está punteando en el sector ofensivo, pero Loew lo pone de extremo izquierdo, lugar donde ha demostrado un trabajo excelente habilitando o asistiendo a sus compañeros, por lo general a Miroslave Klose y Schweinsteiger, los goleadores.
Pero una de las más interesantes variaciones, específicamente en la línea de ataque de Loew, es la combinación de su tripleta que puede cambiar en ocasiones como ocurrió ante Croacia, Podolski estuvo de centro, Schweinsteiger en el extremo derecho y Close estuvo en el área derecha.
Inclusive, el mismo Lahm se proyecta de la defensa al ataque como pasó ante Turquía. El riesgo medido, libertad en la que se pueden mover sus piezas en el campo, hacen del juego de los alemanes uno de los atractivos en cuanto a táctica. Aunque aún faltan algunos ajustes en el sector defensivo, Loew se ha encargado de darle una movilidad más atractiva y dinámica a la selección germana.
De consolidar aún más el juego colectivo del equipo, el objetivo del estratega alemán puede concretarse en la corona de la Eurocopa.