El lateral Philipp Lahm, pese a que juega con la cancha cambiada, se las arregla para sorprender y marcar goles importantes con Alemania, como el que anotó a Turquía para darle el pase a la final de la Euro o el tanto inaugural del Mundial 2006 a Costa Rica.
El defensor del Bayern Munich fue el salvador de la Mannschasf con el tanto de la victoria en el minuto 90.
Alemania ganó 3-2 en un partido en que Lahm estuvo en casi todas las jugadas importantes del partido. Primero, le cometieron un penal clarísimo que el árbitro suizo Massimo Busacca ignoró. Minutos después envió el centro para el segundo gol germano, que Miroslav Klose envió a la red adelantando a Rustu.
Parecía el partido perfecto, pero un error en la igualdad 2-2 de Turquía dejó un sinsabor al lateral izquierdo, ese de los goles importantes.
Sin perder la moral, en el minuto 90 perforó la defensa turca y remató el sueño turco con un bombazo al primer palo.
“Es uno de los momentos más bonitos de mi carrera”, comentó Lahm.
Chico bien educado y algo tímido, Lahm, de 24 años, usualmente deja sus ambiciones personales por el bien del equipo, pasando de jugar por la derecha a la izquierda a pedido de Joachim Löw, para apuntalar un sector al que Marcell Jansen no supo ponerle candado, principalmente contra Croacia (1-2 en grupos).
Lahm (46 selecciones), a diferencia de Bastian Schweinsteiger y Lukas Podolski, mantuvo su evolución después de haberse revelado en el Mundial 2006.