BRUSELAS .- La Unión Europea indicó este jueves que quiere vigilar la aplicación en los Estados miembros del bloque de nuevas reglas recién aprobado sobre la expulsión y retención de clandestinos.
"Créanme, voy a husmear las condiciones de retención" de los extranjeros en situación irregular, advirtió el comisario europeo de Justicia, Jacques Barrot, en un encuentro con un grupo de periodistas en Bruselas.
"Iré a ver los casos que me sean señalados por los diputados" europeos, agregó.
El centro de retención de Vincennes, cerca de París, recientemente arrasado por un incendio voluntario, "es un mal ejemplo" de lo que existe en la materia en Europa, juzgó Barrot.
El comisario europeo quiere "vigilar la transposición" de las disposiciones de la denominada "Directiva Retorno", la controvertida legislación europea aprobada por el Europarlamento la semana pasada y que encuadra la partida voluntaria o forzada de los inmigrantes ilegales.
Dos de las propuestas más criticadas de esa ley son la duración de la retención de los extranjeros que se nieguen a partir (hasta un máximo de 18 meses) y la prohibición por 5 años de volver a la UE.
"Una de las críticas más escuchadas es que los 18 meses van a servir para que los gobiernos nacionales aumenten el periodo de retención", reconoció Barrot, agregando de todos modos que no estaba previsto que los países que tienen un plazo de detención inferior lo aumenten.
"La propuesta de la Comisión no preveía los 18 meses. Fue decidida por los Estados miembros", recordó Barrot.
Barrot lamentó que la duración de la retención haya ocultado lo que son en su opinión aspectos positivos de la nueva legislación, como la "obligación para los Estados de aceptar un control jurisdiccional que permita controlar la aplicación y condiciones de la retención".
El comisario europeo insistió por otra parte en el hecho de que "son los Estados los que toman la decisión" de la expulsión de extranjeros en situación irregular.