Que se imparta justicia en el asesinato de su hijo, es el clamor de la abogada Martha María Monje, a quien recientemente un vigilante de la vieja estación del ferrocarril de Chinandega lo fulminó con un disparo en el cuello.
Monje declaró que Reinaldo José Díaz Sequeira es el responsable de la muerte de su hijo, y que este vigilante “no estuvo ni una hora detenido en las cárceles preventivas de Chinandega”.
Según el reconocimiento del médico forense de la ciudad, el cadáver de Bismarck Maradiaga Monje (29), fue encontrado boca abajo entre la pared de una bodega y un grifo de agua, en la antigua estación del tren, cuerpo que estaba con ropas y no había otras señales de violencia.
“No hubo alteración de la escena del crimen. Las lesiones se observaban a nivel del cuello y la cara. Una herida corresponde a la entrada de un proyectil de escopeta, a una distancia menor de tres metros, que produjo fracturas en la mandíbula”, reza el dictamen.
“Mi hijo era alcohólico. Muchas personas saben en el barrio El Rosario que realizaba mandados para ganarse el trago. No era drogadicto ni delincuente como aseguran algunos periodistas”, dijo su madre, visiblemente ofendida porque hubo maltrato en los despachos informativos locales.