Róger Edmundo Cedeño Gómez, originario de Jinotepe, quien se ha ganado la vida por 14 años vendiendo de forma ambulante fajas, relojes y accesorios para celular en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, denunció a las nuevas autoridades de esa instancia de quitarle su derecho a trabajar, al negarle el acceso al área.
Cedeño señaló que desde que asumió el cargo directivo María del Carmen Cisneros Saavedra, impuso la modalidad que todo vendedor debe portar un carné de identificación, por el que cada uno de los 170 vendedores pagó 80 córdobas.
“Esta señora, que dicen es pariente de Daniel Ortega, restringió el acceso, comenzó a poner trabas, pero nos dio ese carné y estuvimos trabajando unos días, pero ahora el nuevo director interino desconoce el carné que se vence hasta en agosto, pero no nos devolvieron los 80 córdobas”, dijo.
MÁS DESEMPLEO
El denunciante identificó al nuevo director interino de Peñas Blancas, como Carlos Díaz.
“Este señor está desautorizando al jefe de la Policía, quien había avalado el carné para que entráramos y trabajáramos, pero ahora llevamos más de tres semanas sin ganar un centavo”, expuso.
CON MEDIDAS DRÁSTICAS
Cedeño acusó a Díaz de maltrato al gremio y de tildarlos de contrabandistas. “Este señor nos echó del lugar y nos dijo que nos corre por contrabandistas, pero entonces ellos (los de Aduana) son los primeros contrabandistas, porque toda esa mercadería que nosotros vendemos, primero pasa por sus manos”, indicó.
En Peñas Blancas, según Cedeño, hay diez caraceños vendiendo igual que él y forman un gremio total de 170 vendedores. Todos tienen entre 15 y 20 años de vender en esa zona. Dijo que han agotado todas las vías para poder hablar con Díaz, pero este señor los amenazó con echarles la Policía.
¿GOBIERNO DE POBRES?
“Yo me pregunto cómo es posible que este Gobierno, que dice estar con los pobres, está enviando al desempleo a decenas de cabezas de familia en la frontera, mientras los gobiernos liberales nunca nos quitaron el derecho a trabajar”, cuestionó.
Los vendedores están siendo apoyados por el Sindicato de Cambistas de Peñas Blancas, gremio que les facilitó papelería para que hicieran un pronunciamiento sobre el caso.
LA PRENSA intentó en diversas ocasiones comunicarse con Díaz, vía telefónica, pero no fue posible.