A nueve meses del paso del huracán Félix en la región, la situación de los damnificados es cada vez más dramática, la mala distribución de la ayuda a los afectados en evidente hasta en el mismo Bilwi, a tal grado que existen varios barrios en esta ciudad que no han recibido una lámina de zinc, pese a que las lluvias comenzaron a caer en la región desde el mes de mayo.
Mientras, en la bodega de la Empresa Portuaria, unos 22 mil perlines se vuelven chatarra porque el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) no se los entregó a los damnificados.
Estos perlines y unas 35 mil láminas de asfalto revestido con aluminio llegaron a Bilwi, procedentes de Venezuela, en noviembre del año pasado.
SE QUEDARON EN EL CAMINO
En teoría, esta ayuda sería distribuida entre los damnificados del huracán Félix, para que nuevamente pudieran edificar sus viviendas, que en muchos casos se vinieron abajo por el paso del fenómeno de la naturaleza.
En esa ocasión los expertos venezolanos explicaron que las láminas venían especiales para las zonas donde constantemente ocurrían fenómenos de la naturaleza.
Se estima que en el mercado local esos 22 mil perlines están valorados en diez millones de córdobas.
LA SITUACIÓN EN BARRIOS
En el barrio Los Ángeles, la mayoría de las familias no conocen lo que es una lámina de zinc, mucho menos un perlín, pese a que han venido por toneladas.
Por otro lado se conoció que el Ministerio de Salud quemó medicinas vencidas, que también fueron enviadas para auxiliar a la gente afectada por el huracán.
IGLESIAS SIN APOYO
En la comunidad de Santa Martha, muy cerca de Bilwi, la Iglesia católica está en construcción y los católicos de esa comunidad manifiestan que no han tenido el apoyo del Gobierno.
Un miembro de esta iglesia, que pidió se omitiera su nombre, explicó que les ha tocado trabajar muy duro para poder levantar la infraestructura.
“Gastamos 22 mil córdobas en madera para poner el techo, esos perlines que se están perdiendo en la bodega de la portuaria nos hubieran servido”, aseguró.
En la misma situación están los moradores del barrio El Caminante, donde los niños reciben clases en unas champas cubiertas con plástico negro y algunas láminas del zinc venezolanas.
LE COSTÓ EL PUESTO
Las protestas de los moradores del barrio Los Ángeles, de la semana pasada, encabezadas por el juez de barrio Faustino Joseph, le costaron el puesto a éste, según confirmó el gobernador de la RAAS, Reynaldo Francis.
El juez del barrio fue separado, según explicó Francis, porque había cobrado cierta cantidad de dinero a las personas para conseguirles las láminas de zinc.
Sin embargo, Joseph asegura que quien ha maniobrado en su contra es el gobernador, porque él a pesar de ser sandinista no tiene el apoyo de su partido.
“Aquí todos sabemos que quienes deciden son los Yatama, por eso me quieren quitar, porque no les gustó que protestáramos y que la gente se diera cuenta que están distribuyendo mal la ayuda”, dijo el líder comunal.
LAMENTA QUE AYUDA NO HAYA LLEGADO
El juez lamentó que los materiales se estén dañando en las bodegas de la portuaria y dijo: “Mientras en el barrio hay muchas familias que temen mojarse por falta de techo, los del Sinapred no saben qué hacer con la ayuda que viene”.