El canciller Felipe Pérez Roque aseguró que la Unión Europea (UE) sufrió una derrota frente a Cuba y debió levantar las sanciones que impuso en 2003, una decisión que Fidel Castro despreció por considerarla de una “hipocresía”, en lo que la oposición ve como una contradicción.
En lo que sería una primera reacción oficial de Cuba, Pérez Roque afirmó que “la verdad se abrió paso en la reciente decisión de la UE, de levantar sus sanciones” y que al bloque “no le quedó más remedio que abandonar su política de fuerza” contra la isla, según la agencia Prensa Latina.
“Nunca cedimos en ese enfrentamiento, pues había pleno convencimiento de que ganaría la razón”, aseguró el martes el canciller ante cooperantes cubanos en Angola, donde cumple una visita oficial, de acuerdo con el reporte de la agencia estatal.
La reacción del Gobierno no ha sido comunicada aún por una vía oficial, pero ya el fin de semana, luego de que el levantamiento de las sanciones fuera acordado por los cancilleres, Fidel Castro, retirado del poder hace 23 meses, fijó su posición en tres artículos dedicados al tema y publicados sólo en páginas digitales.
“Hay una evidente diferencia. El Gobierno está apostando al diálogo y Fidel está todavía dándole voz a un sector que no le interesa para nada dialogar. Tendrán que hacer un malabarismo político para tratar de que no se vea un fisura en el poder”, declaró a la AFP el disidente Manuel Cuesta, de tendencia socialdemócrata.
Castro, que renunció a la Presidencia por enfermedad, rechazó que la abolición de las medidas esté acompañada de condicionamientos en materia de derechos humanos, mientras que la UE adopta una ley migratoria que incluye prisión y expulsión de inmigrantes ilegales.
“Lo de Fidel es la promoción del odio, es provocar, siempre ha sido así”, comentó el opositor Vladimiro Roque, al considerar que “este gobierno se caracteriza por las contradicciones”.
La UE impuso en 2003 sanciones a Cuba en represalia por la condena de 75 disidentes —20 de ellos liberados por problemas de salud— y el fusilamiento de tres secuestradores de una lancha que pretendían emigrar a Estados Unidos.