Ecuador inició la compra de 24 aviones Súper Tucano brasileños y seis aviones israelíes no tripulados, además de equipos de comunicaciones y radares para mejorar el control de sus fronteras, especialmente con Colombia, dijo el miércoles en entrevista con la AP el ministro de Defensa.
Javier Ponce, entrevistado en su despacho ministerial, afirmó que se está en proceso de compra de tales aviones israelíes “para el control de la frontera, para un control de fuerzas irregulares, concretamente las FARC”.
Ponce precisó que los aparatos no tripulados “son cuatro aviones tácticos y dos estratégicos”, pero no quiso comentar si alguno de ellos podría llevar armas.
Estas naves a control remoto vuelan silenciosamente y pueden permanecer en vuelo por muchas horas en labores de vigilancia.
Aseguró que Ecuador no considera a sus vecinos Perú y Colombia como amenazas, pero afirmó que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el narcotráfico en la zona fronteriza del norte ecuatoriano sí son un peligro serio, aunque no nuevo.
Explicó que las compras de armamento buscan “devolverle a las fuerzas armadas la capacidad de operación que bajó hasta un 30 y un 25 por ciento” tras la solución de un diferendo limítrofe con el Perú en 1998, en la zona sur ecuatoriana.
“No soportaremos la presencia (armada) ni regular ni irregular en nuestra frontera (con Colombia)”, aseveró el ministro.
Ponce, periodista de profesión, destacó que la Fuerza Aérea ha sido la más afectada en la reducción de su potencial, por lo cual se han destinado de 350 a 400 millones de dólares para reforzarla, de los cuales 270 millones corresponden a la compra de los Súper Tucano.
Ecuador y Colombia comparten una frontera de 640 kilómetros, desde el océano Pacífico, pasando por las Andes, hasta la selva amazónica, donde por el lado colombiano operan grupos armados irregulares.
“No estamos en capacidad de impedir que se establezcan campamentos de la guerrilla y además laboratorios del narcotráfico, pero en la medida que vamos desmantelando una serie de laboratorios y de campamentos, establecemos una cierta capacidad de impedir que eso se extienda más allá de lo manejable”, dijo Ponce.
El 1 de marzo, tropas colombianas ingresaron dos kilómetros en territorio ecuatoriano y bombardearon un campamento instalado subrepticiamente por las FARC. En el ataque murió el jefe guerrillero “Raúl Reyes”.