Israel cerró el miércoles todos los cruces fronterizos por los que entran productos a la franja de Gaza, siete días después de la tregua acordada con Hamás, en respuesta a los ataques con cohetes desde ese territorio palestino.
Un portavoz del Ejército israelí dijo a EFE que todos los cruces de la franja mediterránea, excepto la terminal de Erez para el paso de personas, han sido clausurados hasta nuevo aviso.
El movimiento islamista Hamás, que gobierna Gaza desde hace un año, habla de violación de la tregua por parte de Israel, un reproche similar al que hizo ayer el primer ministro israelí, que calificó de “flagrante quebrantamiento” los ataques.
“Ante la parte egipcia, Israel prometió no cerrar los pasos fronterizos y aliviar el bloqueo” a Gaza, manifestó en un comunicado el portavoz del grupo islamista Fawzi Barhum.
La clausura de los pasos la decidió la noche del martes el titular israelí de Defensa, Ehud Barak, en respuesta al ataque el martes de tres cohetes y un proyectil de mortero desde Gaza contra Israel.
Tres cohetes Al-Kasam, de fabricación rudimentaria y disparados por milicianos de la Yihad Islámica en la franja de Gaza, impactaron el martes en territorio israelí sin causar víctimas, el incidente más grave desde que el jueves Israel y Hamás iniciaran el alto el fuego.
El cumplimiento de la tregua tiene por objeto acabar con el bloqueo y las operaciones militares israelíes en la franja de Gaza, así como con los ataques desde ese territorio contra las poblaciones israelíes aledañas.
OLMERT se salva
El primer ministro israelí Ehud Olmert, sospechoso en un caso de corrupción, salvó in extremis el miércoles su gobierno gracias a un acuerdo con los laboristas, que renunciaron a votar la disolución del Parlamento.
La crisis fue resuelta gracias a un acuerdo concluido entre el Kadima, el partido centrista de Olmert, y el Partido Laborista, dirigido por el Ministro de Defensa, Ehud Barak, apenas unas horas antes de la votación prevista en la Kneset (parlamento unicameral).
Olmert aceptó que se realizaran elecciones primarias en el Kadima, tal como lo exigía Barak, a más tardar el 25 de septiembre. Mientras tanto, el Partido Laborista no respaldará las tentativas de la oposición de derecha de provocar la caída del Gobierno.