España se quitó de encima la pesada mochila de los cuartos de final que llevó sobre sus espaldas más de dos décadas. Pero eso quedará en anécdota si no supera hoy la semifinal de la Eurocopa ante Rusia, que dice haber aprendido de sus errores de juventud y amenaza con tomarse desquite.
España le ganó por primera vez en su historia en un gran torneo a Italia 4-2 por penales y pasó a semifinales del Campeonato Europeo, instancia a la que no accedía desde 1984. Ello despertó una euforia ilimitada en su afición, que cree que ahora sí la “Furia Roja” conseguirá su segundo título importante que se le niega desde 1964.
Y se mide en semifinales en Viena ante Rusia, a la que goleó 4-1 en el debut de este torneo.
Pero este equipo ruso es muy diferente al que cometió errores de principiante en aquel primer partido, en el que el goleador David Villa tuvo todas las libertades y metió tres.
Después de que su técnico holandés Guus Hiddink los tratara públicamente de “inocentes” por los errores cometidos ante España, sus jugadores le respondieron con tres victorias consecutivas ante Grecia, Suecia y luego en cuartos de final nada menos que ante Holanda.
Por primera vez en su historia jugarán las semifinales.
Rusia tiene dos ventajas respecto a ese primer duelo. La más importante, ahora cuenta con el enlace Andrei Arshavin, que no jugó los dos primeros partidos por suspensión. Cuando volvió, le cambió la cara al equipo, marcó dos goles, asistió otros tantos y fue elegido Jugador del Partido ante Suecia y Holanda.
Y la segunda, según el técnico Luis Aragonés, “es el equipo más fuerte físicamente de los que llegaron a semifinales”.
Especialistas le dan la razón: los rusos jugaron apenas un puñado de partidos en la liga local.
Así que veremos un gran duelo.