WASHINGTON .- La Corte Suprema de Estados Unidos invalidó este miércoles una condena a muerte por la violación de una niña, estimando que la pena capital puede aplicarse solo a los asesinos.
Por cinco votos contra cuatro, la mayor instancia judicial del país consideró que la pena de muerte constituye un "castigo cruel e inhabitual" prohibido por la Constitución "en caso de violación a un niño cuando el crimen no generó la muerte y no tenía por objetivo generar la muerte".
Desde hace algunos años en Estados Unidos, se ha endurecido la legislación contra los violadores de niños, a menudo pasibles de penas de hasta 25 años de prisión. Media docena de Estados incluso autorizan su condena a muerte.
El Estado de Luisiana (sur) fue el primero en adoptar esta medida en 1995, y el primero en aplicarla: Patrick Kennedy, de 43 años, fue condenado a muerte en 2003 por la violación de la hija de su compañera en 1998, cuando la niña tenía ocho años.
En 1977, la Corte Suprema estadounidense había invalidado la condena a muerte de un violador de una mujer adulta, estimando que la pena era desproporcionada en la medida que la Constitución prohíbe los castigos "crueles e inhabituales".
Pero en mayo, la Corte Suprema de Luisiana validó la condena de Kennedy, estimando que la decisión de 1977 no se aplicaba al caso de violación de una niña de menos de 12 años.
Además de Luisiana, Texas (sur), Oklahoma (sur), Carolina del Sur (sudeste), Georgia (sudeste) y Montana (noroeste) habían decidido que los violadores de niños sean pasibles de ser condenados a muerte, en general únicamente en caso de reincidencia.
La justicia no obstante ha recurrido a esa pena en pocas oportunidades: solo otro violador fue condenado a muerte hace unos meses, también en Luisiana, por haber agredido en reiteradas oportunidades a la pequeña de sus vecinos durante 2004.