La instalación, vía satélite, de internet en la Alcaldía y el puesto de salud es apenas uno de tantos esfuerzos que se realizan en San Juan de Nicaragua, ubicado en el Atlántico Sur del país.
La intención es reubicar a este sitio en el mapa turístico, dado su enorme potencial histórico y ecológico, que aún mantiene luego de haber desaparecido Greytown en el siglo XX, la ciudad postcolonial que allí existió.
El alcalde de la localidad, César Padilla, informó que, con recursos de la comuna, se instaló internet en estas dos instituciones, como un preámbulo a la inauguración de un quiosco tecnológico del pueblo, que contará además con un cibercafé, una oficina de la mujer, de la juventud y un comité de deporte, entre otros, gracias a dinero aportado por Taiwán.
NUEVOS RÓTULOS
Debido a los lazos históricos que hubo entre los ingleses y el viejo puerto de Greytown, que también fue conocido como San Juan del Norte y que hoy oficialmente se llama San Juan de Nicaragua, la embajada británica para Costa Rica y Nicaragua ha puesto sus ojos sobre este paradisíaco sitio.
El fin de semana pasado instalaron siete nuevos rótulos, elaborados con dinero donado por la familia Pellas, en el sitio donde en una época existió Greytown.
EL CEMENTERIO
Un primer rótulo, escrito en inglés, reseña un poco de la historia y da la bienvenida al lugar. Los otros, escritos en inglés y español, señalan sitios del cementerio, dividido en cuatro a la vez: el de Estados Unidos, el Británico, el Masón y el Católico.
Los rótulos fueron elaborados en Costa Rica por Pablo Contreras, quien donó la mano de obra.
La instalación de estos rótulos es parte del esfuerzo que hace la embajada británica por ubicar a San Juan de Nicaragua en el mapa turístico, comentaron el embajador Tom Kennedy y el agregado político y encargado de relaciones públicas de esta sede diplomática, Bruce Callow.
LO QUE HACE FALTA
San Juan de Nicaragua intenta tener auge, pero aún falta comunicación y vías de acceso adecuadas, pues la forma más común de viajar es en lancha o bote, por el río San Juan.
Una pista de zacate sobre el viejo Greytown apenas puede soportar una avioneta con capacidad para dos personas y, debido a la suavidad del suelo, se corre el riesgo de un accidente.
Este aislamiento del poblado hace difícil su desarrollo, según el alcalde César Padilla.