Rafael Nadal, apoyándose en un potente y efectivo saque, arrancó a paso firme su campaña en Wimbledon al derrotar ayer en la primera ronda 6-4, 6-4, 7-6 (0) al alemán Andreas Beck.
El español Nadal, segundo preclasificado en la rama masculina, no enfrentó ningún punto de quiebre y, tras llegar a un desempate en el tercer set, sacó ventaja de 5-0 con una potente derecha cruzada.
Luego sumó su 17 ace para quedar con seis puntos de partido, y se llevó el triunfo con un error de Beck. “El debut siempre es muy complicado, pero jugué estupendo en el último desempate”, dijo Nadal. “Estaba algo nervioso. Fue duro, pero tengo bonitos recuerdos de los últimos dos años”.
Nadal perdió las dos últimas finales de Wimbledon ante Roger Federer, la del año pasado en un partido que se fue a cinco sets.
Ha ganado los cuatro últimos Abiertos de Francia, pero todavía busca su primer título de Grand Slam en una superficie que no sea la arcilla de Roland Garros.
También el martes, el estadounidense Andy Roddick, dos veces finalista del torneo, minó la resistencia del ascendente argentino Eduardo Schwank al ganarle por 7-5, 6-4, 7-6 (0).
Como calco de la actuación de Nadal, Roddick también sirvió 17 aces y nunca dejó que Schwank —60 del ranking mundial— dispusiese de una bola de quiebre en el partido. Pero Roddick sólo pudo convertir dos de las 12 oportunidades de quiebre en un partido por lo demás parejo.
En tanto, el argentino Guillermo Cañas, el ecuatoriano Nicolás Lapentti y la colombiana Catalina Castaño fueron eliminados en la primera de cambio, mientras que los argentinos Agustín Calleri, Martín Vassallo Argüello y Gisela Dulko se clasificaron a la segunda ronda.
Calleri vino de atrás para vencer 4-6, 7-5, 7-5, 6-1 al sudafricano Kevin Anderson. Vassallo Argüello superó 6-4, 2-6, 2-6, 6-2, 6-2 al checo Ivo Minar; y Dulko doblegó 1-6, 6-0, 6-2 a Aravane Rezai.