El “monstruo” de Laguna de Perlas está de regreso. El lanzador feroz que los Medias Rojas de Boston tienen en Triple A para llamados de emergencia reapareció anoche. Devern Hansack estuvo deslumbrante durante ocho entradas, permitiendo únicamente dos corredores en las bases, ambos por hits, sin permitir carrera y recetando cuatro ponches.
Hansack realizó su mejor salida del año en Triple A y llevó a los Medias Rojas de Pawtucket a una victoria 6-1 sobre los Bravos de Richmond.
El relevista hondureño José Vaquedano no pudo completar la blanqueada del nica, que soltó 89 lanzamientos al plato y parecía disponer de suficiente arsenal en su brazo derecho para buscar él mismo la lechada.
Hansack dominó a 24 de 26 bateadores y retiró en orden a 16 de ellos entre el segundo y el séptimo episodio, o sea entre los imparables de Jason Perry y el cubano Bárbaro Cañizares.
Mientras tanto, sus compañeros le cayeron a palos al abridor de los Bravos, Jonathon Rouwenhorst, marcándole seis anotaciones en 3.1 entradas. En el cuarto inning, un jonrón de Jed Lowrie marcó el inicio de un ataque de cuatro carreras.
El receptor Dusty Brown fue otro gran aliado del pinolero, con un doble empujador de una en el segundo y un triple productor de dos en el cuarto.
Hansack consiguió su tercera victoria del año y la primera desde el pasado 18 de mayo. De modo que tuvo seis salidas consecutivas sin éxito, pero en su anterior presentación dio señales de recuperación, al lanzar seis episodios sin carrera ante Columbus, y esto lo tiene con una hilera de 16 innings sin permitir carrera, los que han renovado sus esperanzas de regresar a las Grandes Ligas.
El costeño quedó con balance de 3-8 en ganados y perdidos, junto a 4.81 de efectividad. En 14 aperturas y 73 episodios recorridos, admite 75 hits, incluyendo ocho jonrones, con 43 carreras (cuatro sucias), más 23 bases y 57 ponches.