Juan Carlos Ortega Murillo, hijo del presidente Daniel Ortega, consideró en un escrito que los ataques de la oposición a las acciones y programas que impulsa el partido de Gobierno, que administra su padre, no son más que el resultado de la “pérdida de poder de parte de la oligarquía”, a la vez que justificó el pacto entre Daniel Ortega y Arnoldo Alemán.
Para Ortega Murillo, el pacto establecido entre las cúpulas liberal y sandinista fue necesario para lograr obtener una mayor presencia en las instituciones del Estado, pero que ahora con la instauración de “un nuevo modelo de democracia participativa”, serán éstos los que tendrán la oportunidad de impulsar los cambios para el avance de la revolución.
PLC CON LOS DÍAS CONTADOS
En una clara alusión a que ya muy pronto el Partido Liberal Constitucionalista ya no será necesario para el Frente Sandinista, y los llama “dinosarios condenados a la extinción”.
Según el joven Ortega Murillo, el PLC les sirvió para retomar el poder (pero) “si el pacto en su tiempo fue válido, hoy se convierte en un dinosaurio condenado a la extinción porque no está dentro de la lógica del Poder Ciudadano”, dijo.
“El Poder Ciudadano se tiene que convertir en el instrumento de la rebeldía joven, para transformar el sistema que ha hundido a Nicaragua por tantos años”, escribió.
NADA DE DEFENDER LA DEMOCRACIA
En su escrito, denominado Juventud Rebelde, Ortega Murillo añade que “la juventud no se puede rebelar en defensa de la mal llamada democracia e institucionalidad que enarbola la oligarquía del país.
Esa democracia e institucionalidad, construida por el neoliberalismo, está pensada en función de sus intereses”.
“(La juventud) no puede hacerse eco del discurso de los grandes medios; del discurso de los políticos corruptos; del discurso de ex revolucionarios que se rindieron al sistema y que hoy levantan estas banderas con los representantes de la oligarquía nacional”, añade.