Aunque las autoridades del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) aseguraron que la actividad del volcán San Cristóbal volvió a la normalidad y que la explosión del fin de semana era “algo de menor importancia”, la Defensa Civil recorrió las poblaciones ubicadas en las faldas del coloso.
El mayor Gustavo Ramos, jefe de la Defensa Civil en Chinandega, informó que visitaron las comarcas San Lucas, El Higueral, Villa 15 de Julio, La Bolsa, La Mora y el Valle Los Morenos.
“El recorrido fue para conocer la percepción de la población y trasladar sus inquietudes a las autoridades municipales”, dijo Ramos.
La madrugada del domingo una lluvia de cenizas cayó sobre la ciudad de Chinandega y afectó a las comarcas La Bolsa, Valle Los Morenos y Cosmapa, esta última perteneciente al municipio de Chichigalpa.
Hasta la tarde de ayer no se reportaba ninguna persona ni vivienda afectadas por lo sucedido.
VIGILAN DE CERCA
En Managua, el director general de Geofísica del Ineter, Wilfried Strauch, aseguró que continúan con el monitoreo al San Cristóbal, pero aclaró que el evento no debía causar mayor preocupación.
Strauch dijo que este tipo de explosiones ocurre cuando un volcán está activo. El científico manifestó que la población debe guardar la calma, pues el volcán volvió a la normalidad y no han reportado otra actividad parecida.
“La cantidad de ceniza expulsada fue poca, las explosiones ocurren de vez en cuando, todo está normal en la zona”, indicó Strauch.
GANADO AFECTADO
Mientras que el mayor Ramos, quien encabezó la inspección, explicó que la parte interior del volcán, en períodos de lluvia intensa se satura de arena y cenizas que concentra de los deslizamientos constantes que caen en su cráter, y esto luego busca su salida.
“Estamos pendientes, cualquier otro evento de mayor magnitud la gente estará informada”, dijo Ramos al comentar que la explosión está afectando al ganado principalmente, porque su alimento lo ingieren con ceniza.
Tanto el volcán Telica como el Cerro Negro, en el departamento de León, están en actividad permanente y salen de su silencio sísmico cada cierto tiempo a liberar energía y gases, según registros de las autoridades encargadas de dar seguimiento a este tipo de fenómenos naturales.