A nivel general existe una percepción negativa sobre la forma en que Daniel Ortega desempeña sus labores como Presidente.
Así lo señala la más reciente encuesta de la Consultoría Interdisciplinaria en Desarrollo S. A. (CID-Gallup Latinoamérica), realizada entre el 5 y 11 de junio de 2008.
La encuesta se realizó a un mil 260 personas en una muestra aleatoria, ponderada de acuerdo al peso relativo de la población según los estratos geográficos del estudio.
A la pregunta “¿Cuál es su opinión de la forma en que Daniel Ortega lleva a cabo sus deberes como Presidente?”, hoy un 56 por ciento considera que Ortega hace su trabajo “mal” o “muy mal”, encontrándose principalmente entre quienes consideran que la situación económica de sus familiares ha desmejorado y quienes no están dentro de las filas del sandinismo.
Contrario a lo anterior, un 18 por ciento se expresa positivamente del desempeño del mandatario, encontrándose éstos proporcionalmente entre seguidores sandinistas.
COMENZÓ BIEN
Cuando Daniel Ortega asumió la Presidencia de Nicaragua, las opiniones sobre su gestión en las primeras semanas fueron muy positivas.
Desde ese entonces ha caído 89 puntos el índice de su gestión.
En la actualidad, menos de uno de cada cinco opina bien de la manera en que lleva a cabo sus labores.
Sin embargo, hay 44 por ciento de los sandinistas que opinan bien de su gestión, pero el FSLN está perdiendo apoyo como partido con esta situación del primer mandatario.
ORTEGA, BOLAÑOS, ALEMÁN Y CHAMORRO
Hace 15 años la administración de Violeta Barrios de Chamorro estaba en niveles similares a los que ahora se miden con Daniel Ortega.
Los adversarios en la elección presidencial de 1990, después de un mismo período en el poder han sido evaluados similarmente.
En el caso de Violeta Chamorro, el problema es que el pueblo esperaba alivio inmediato a los problemas que había enfrentado durante la época sandinista, y eso no fue posible.
En el caso de Ortega, hubo mucha expectativa entre los más necesitados de la nación, y no se ha cumplido tampoco.
MAL MANEJO DE LA ECONOMIA
Al igual que en lecturas anteriores, los ciudadanos no están conformes (un 62 por ciento) con la forma en que Daniel Ortega y su Gobierno manejan la economía del país.
En estos momentos quienes son más críticos tienden a encontrarse principalmente entre aquellos que ven con pesimismo el futuro del país y quienes perciben que la situación financiera en sus hogares ha desmejorado en el último año.
La mayoría absoluta ahora considera que Daniel nunca o casi nunca hace lo que es bueno para el pueblo que gobierna.
DESCONFIANZA
Ha aumentado la proporción que opina en este sentido, que refleja una falta de confianza en él como mandatario.
Entre los sandinistas, ahora un partido relativamente reducido en tamaño, una tercera parte también ha perdido la confianza en su viejo líder.
Los entrevistados que reportan que la situación financiera de ellos y sus familias está mejor que el año pasado, obviamente son los que más confianza tienen en Ortega.
La encuesta quiso indagar sobre el cumplimiento de las promesas de campaña. A los informantes se les preguntó: “Daniel Ortega hizo varias promesas principales durante la pasada elección presidencial. Le voy a leer una por una las promesas y quisiera que me dijera para cada una si ha cumplido mucho, algo, poco o nada desde que asume la Presidencia”.
De las promesas realizadas en la pasada campaña, Ortega y su Administración están cumpliendo en dos, según perciben los entrevistados: matrícula gratis (59 por ciento) y medicinas gratis (46 por ciento).
CPC PARA LOS DEL FRENTE
Con cada medición en esta serie de encuestas aumenta el porcentaje que reporta que conoce de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC). En la actualidad, 3 de cada cuatro de los informantes manifiestan que sí saben de éstos (un 76 por ciento). En noviembre de 2007 apenas era un 62 por ciento.
Es mayor la proporción que tiene conocimiento en la capital que en otros sectores del país. Además, a menor nivel educativo del ciudadano, más probable que no sabe de los CPC.
Crece la percepción de que los CPC sobre todo ayudan a los seguidores del Frente y no a toda la población (50 por ciento). A esto hay que sumar un 14 por ciento que dice que no ayudan a nadie.
La pregunta se planteó de la siguiente manera: “Considera usted que estos Consejos están ayudando al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes nicaragüenses en general, sólo a un grupo, o del todo no ayudan?”
Los seguidores del sandinismo en su mayoría manifiestan que no es así, y que el programa es para todos los habitantes, pero para los demás la opinión es otra.
Es en Managua donde hay más percepción de que el programa está ayudando a todos, pero es porque en la capital se concentra la mayoría de los simpatizantes del sandinismo.
Uno de cada diez reporta que pertenece a un CPC. Hay más que pertenecen entre los encuestados sandinistas que entre cualquier otra agrupación.
Más fuerte está la afiliación en cabeceras de departamento y menos en la ciudad capital del país.
Los encuestados que se indentifican con el FSLN creen que los CPC venden los granos básicos baratos , pero nadie más coincide con esa posición.
Quizás lo más importante a señalar es que es una muy pequeña minoría que opina que los granos básicos de los CPC se venden más caros en otros canales del mercado.