El control electrónico del subsidio que el Estado le entrega a los taxistas de Managua fue desastroso en su primer día. Sólo en el turno matutino, en el que circulan cerca de seis mil taxis, poco más de tres mil tarjetas electrónicas fueron utilizadas, mientras el resto presentó serios problemas técnicos.
La caótica circulación de las unidades selectivas se complicó aún más en la capital, porque desde ayer más de veinte estaciones de la petrolera Shell suspendieron la entrega del combustible subsidiado con un descuento de 1.30 dólar que es asumido por el Estado.
El gerente general de la petrolera Shell Nicaragua, Mauricio Aranda, confirmó que sólo seis de las 22 estaciones de servicio en Managua estaban entregando el combustible con subsidio, utilizando lápiz y papel por cada taxista subsidiado.
“En 22 estaciones se suspendió la entrega del subsidio, por problemas técnicos. Y en otras seis estamos trabajando de la manera antigua (manualmente)”, dijo escuetamente Aranda, quien además negó que las razones de la suspensión se deban a la falta de pago del Gobierno, que debe asumir 1.30 dólar por cada galón que se le venda a los taxistas de la capital.
Aunque se quejó del “largo” procedimiento para que el Gobierno reembolse el subsidio, Aranda explicó que en el resto de los departamentos la Shell continúa entregando el combustible subsidiado.
La petrolera Petronic sí estaba entregando el combustible subsidiado en todas sus estaciones.
LARGAS FILAS Y TARJETAS CAMBIADAS
A pesar de que el director del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma), Francisco Alvarado, aseguró que los inconvenientes con las tarjetas electrónicas fueron “mínimos”, los centenares de taxistas que hacían largas filas en las estaciones de Petronic protestaron a gritos por los atrasos en el proceso, porque las tarjetas salían a nombre de otros o no estaban registradas y porque los encargados de las bombas no podían usar el sistema.
“Yo perdí todo mi turno tratando de llenar el tanque con gasolina. Me fui a una Shell y no atendían para el subsidio y me tuve que ir a una Petronic, ahí me dijeron que la tarjeta fue asignada a otra unidad. Entonces me vine al Irtramma y estoy esperando a que me atiendan”, dijo el taxista Daniel Hernández, quien era el número treinta y dos de una larga fila de insatisfechos en el Irtramma.
Cuando las tarjetas sí funcionan, la situación es menos grave, pero siempre lenta. Los operadores de los POS deben activar las tarjetas y, para eso necesitan anotar el número de la placa y el número de un código especial para cada operador
“Ya llevo una hora esperando”, era la frase más escuchada entre los taxistas que hacían largas filas en las estaciones Petronic de Managua.
A la larga lista de problemas, el director del Irtramma agregó que algunos taxistas tratan de obtener el combustible subsidiado, con tarjetas de otros taxistas.
Según dijo Alvarado, “hay algunos que quieren combustible subsidiado con la tarjeta de otros, y también hay algunos taxistas que hasta confundieron sus propias tarjetas”.
MÁS PROBLEMAS
Las acusaciones de robo tampoco faltaron.
Roger Antonio Silva, taxista de Managua, también indicó que “o la máquina da fallas, o algo hacen mal para robarte”.
Según explicó el taxista, compró más de siete litros de combustible a un valor real de 222 córdobas, según se registró en la pantalla de la bomba de combustible. Sin embargo, en el recibo de la compra subsidiada se reflejó que el valor real de la compra era de 226 córdobas, y por lo tanto él pagó 170 córdobas.
“La bomba dice una cosa, pero el recibo dice otra. Aquí nos están robando”, dijo el taxista al salir de la estación de Petronic Bolívar.
En la Shell Rubén Darío ocurrió una situación similar.
Uno de los taxistas criticó que en una Petronic pagó cien córdobas por cinco litros de combustible subsidiado, mientras que en la Shell Rubén Darío le estuvieran cobrando 150 córdobas por los mismos cinco litros.
“Me están robando, cómo es posible”, decía en tono molesto el taxista.
Además de las acusaciones, el gerente de la estación Shell Xolotlán, Jaime Blandón, criticó que Petronic no capacitara a los operarios para usar los POS y las tarjetas.
“Aquí vinieron y dejaron el POS (la máquina para leer la información de las tarjetas electrónicas), pero no entrenaron a ninguno de los trabajadores, y no han explicado cómo se hace el proceso”, admitió Blandón.
El Estado está pagando unos cincuenta mil dólares en la entrega de las tarjetas electrónicas y por todo el montaje del sistema para controlar el subsidio a través del combustible que se vende con una rebaja de 1.30 dólar a los transportistas del país.
Ese fondo es adicional al monto del subsidio que se le entrega al transporte urbano de Managua, interurbano y hasta acuático del país. No obstante, se pretende que el sistema electrónico se extienda a todas las modalidades del transporte.
Se estima que desde el 17 de mayo pasado, cuando empezó a aplicarse el descuento en el combustible luego de doce días de un paro nacional del transporte, el Estado ha invertido más de doce millones de dólares en el combustible entregado al transporte de pasajeros del país.
Es decir que el Estado ha entregado más de diez millones de galones de combustible con un descuento de 1.30 dólar por cada galón.
ESPERAN MEJORÍAS
Francisco Alvarado, director del Irtramma, indicó que los problemas técnicos para controlar la entrega de los millones mejorará en el transcurso de la semana.
“Es la primera experiencia en el país de una tecnología como ésta para controles, entonces los inconvenientes van a ir disminuyendo, y pronto ya no va a haber más problemas”, dijo Alvarado.
En relación a los taxistas que aún no tienen sus tarjetas electrónicas para acceder al subsidio por descuento en los cinco galones de combustible diario, el funcionario del Irtramma indicó que las tarjetas seguirán siendo entregadas.
“Los que renueven sus permisos de operación, conforme a la ley, y a quienes ordenen sus operaciones se les entregarán las tarjetas”, dijo Alvarado, quien además indicó que tres estaciones de la petrolera Texaco se unirán a la entrega del combustible subsidiado.
Según indicó, la oferta para entregar el subsidio se ampliará. No obstante, hasta ayer, las estaciones Texaco no estaban operando con las POS que leen la información de las tarjetas electrónicas.
En Managua hay más de once mil taxis. De éstos, la mitad, cerca de seis mil, operan en el turno matutino y la otra parte trabaja en el turno vespertino. El horario nocturno es abierto.
Hasta al mediodía de ayer, tres mil 21 tarjetas habían sido activadas. En el transcurso de la tarde las inconformidades disminuyeron, aunque siempre se presentaron los mismos problemas de la mañana.