Conocida como “la chica mala de la música”, Amy Winehouse está en los titulares más por sus problemas de droga y alcohol y sus entradas y salidas de clínicas y cárceles, que por su música, pero la cantante británica de 24 años es cada día más premiada y más popular.
La estrella del soul, que ha vendido millones de álbumes en el mundo entero, fue hospitalizada esta semana tras desmayarse en su casa, lo que desató nuevos rumores sobre la diva, que en su famoso tema Rehab confiesa: “Intentaron enviarme a una cura de desintoxicación, y he dicho: no, no y no”.
Recientemente, una grabación conseguida por un diario parecía mostrar a Winehouse —que obtuvo las mejores ventas en el Reino Unido durante el 2007 y el top de iTunes, gracias a su mezcla única de pop, soul, jazz y blues - fumando crack.
DETENIDA
La cantante pasó también una noche en detención provisional por haber atacado a dos hombres. A uno le dio un golpe con la cabeza y a otro un puñetazo. Por esa agresión se le abrió una ficha policial, pero Winehouse se libró con solo una amonestación.
Hace pocos días fue su marido, Blake Fielder-Civil, quien se declaró culpable de haber agredido al dueño de un pub y de entorpecer la justicia. Ahora, está a la espera de la sentencia.
La cantante llega tarde a conciertos e incluso a recoger sus muchos galardones, como cuando le atribuyeron este año el premio Ivor Novello, uno de los más prestigiosos del Reino Unido.