Jóvenes, entre los 18 y los 21 años, son los mayores consumidores de Viagra y otras pastillas utilizadas para disminuir la disfunción eréctil, de acuerdo con el ginecólogo Alejandro Pérez Fabbri, vicepresidente de la Asociación Nicaragüense de Climaterio y Menopausia.
El especialista manifestó que los datos fueron registrados a través de los diferentes laboratorios médicos presentes en el país. También reveló que quienes las consumen suelen combinarla con bebidas energizantes, licor y hasta drogas, hecho que puede poner en riesgo sus vidas.
“Se está produciendo un fenómeno sobre el uso indiscriminado de esta pastilla, sobre todo en jóvenes que están tomando Viagra y otros sildenafiles para incrementar su potencia sexual. Esto no es correcto porque el uso prolongado en edades juveniles puede dar problemas cardiovasculares que pueden tener consecuencias funestas para la salud, sobre todo si se combina con alcohol o adrenalina”, advirtió Pérez.
Aconsejó a los padres de familia a poner atención en la conducta de sus hijos, así mismo, aclaró que este tipo de medicamentos no prolongan el tiempo de erección, sino que lo aceleran, por ello quienes “tienen eyaculación precoz, ni que se tomen tres o cuatro van a mejorar en la duración del acto sexual”.
Estudios científicos demuestran que este tipo de medicamentos, además de ayudar a quienes padecen disfunción eréctil, produce beneficios de hasta siete años en los niveles de vida de los hombres mayores de 50 años. Estudios en jóvenes aún no se realizan, pero no es recomendado su uso.
ABAJO EL MITO
“Bluefields es la ciudad de Nicaragua donde más consumen este tipo de sustancias (...) eso viene a echar por tierra el mito de que el costeño es una especie de metrosexual, una persona que no necesita ningún tipo de ayuda”, dijo Pérez, quien ayer inauguró el IV Congreso Nacional y Segundo Curso de Postgrado de Climaterio y Menopausia.