El hombre aprovecha la miel de abeja desde hace tres mil años. /LA PRENSA/ARCHIVO
Dan valor agregado a miel de abeja
Apicultores aprenden a transformar miel en cosméticos y productos medicinales
Reciben apoyo de Austria, el IICA y el Centro Cantera
Mario José Moncada
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Largo proceso de producción

La miel es, según la enciclopedia Wikipedia, “un fluido dulce y viscoso producido por las abejas a partir del néctar de las flores o de secreciones de partes vivas de plantas o de excreciones de insectos chupadores de plantas”.
Explica que las abejas recogen el polen, lo transforman y combinan con substancias propias y lo almacenan posteriormente en los panales donde madura. Además la miel es una secreción que fue consumida anteriormente por las abejas. Son conocidas diversas variedades de miel que dependen de la flor utilizada como fuente de néctar y del tipo de abeja que la produjo, pero como éstas la fabrican en cantidad cerca de tres veces superior de lo que necesitan para sobrevivir, siempre fue posible, primeramente, recogerse el exceso de ésta para el ser humano y más tarde realizarse la domesticación de las abejas para el fin específico de obtener su miel, técnica conocida como apicultura. La miel tiene sus cualidades reconocidas y utilizadas por los seres humanos desde tiempos remotos, como alimento y con un poder de endulzar dos veces mayor que el azúcar de caña, añade la enciclopedia Wikipedia. Existen diversas referencias históricas a esta sustancia. Además de las citas bíblicas, muchos otros pueblos, como los antiguos egipcios o los griegos, por ejemplo, se referían a la miel como un producto sagrado, llegando a servir como forma de pagar los impuestos. Menciona que en excavaciones egipcias con más de 3,000 años fueron encontradas muestras de miel todavía perfectamente conservadas en vasijas ligeramente tapadas. También existen registros prehistóricos en pinturas rupestres de la utilización de la miel.

Con la esperanza de aumentar la rentabilidad de la producción de sus colmenas, un grupo de 17 productores de miel de abeja delegados por sus asociaciones, culminó un taller de transformación de la miel de abeja en subproductos medicinales y cosméticos, que organizó el Centro de Comunicación y Educación Popular Cantera y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) a través del Proyecto Orgánico IICA/Austria.

El grupo de productores (16 mujeres y un varón) procedentes de San Juan del Río Coco, San Juan de Limay, Santa Lucía, Belén, León y Mateare, participó durante tres días en prácticas directas de elaboración de champú, rinse, jabón exfoliante, crema rejuvenecedora, crema para el cuerpo, revitalizador multivitamínico, medicina de propóleos para la garganta, vino y caramelos.

“Ésta es una bonita oportunidad para dejar de vender miel barata, y para que le podamos sacar provecho al polen, a la jalea real, a la cera y a los propóleos”, dijo Danelia Villagra, promotora de la Cooperativa La Dulce Miel.

Todos estos subproductos elaborados de forma artesanal utilizan la miel como principal materia prima, pero es la mezcla con el resto de productos que se extraen de la colmena lo que marca la diferencia.

El equipo técnico de capacitación del Proyecto Orgánico IICA/Austria, formado por María Elena Matute y Erick Pineda, aprendió estas técnicas del especialista belga de origen argentino Esteban Dussart, durante el primer curso internacional sobre este tema en Nicaragua que organizó este proyecto.

“Por ejemplo, el verdadero valor del revitalizador multivitamínico reside en el polen, que contiene mucho más proteínas, vitaminas y minerales que la miel”, explicó el especialista del IICA, Erick Pineda.

“Por eso estamos en una ofensiva para que los apicultores aprendan a cosechar todos los subproductos de la colmena”, añadió.

MAYORES INGRESOS

El representante del IICA, Gerardo Escudero, dijo que la transformación artesanal de la miel de abeja supone duplicar los ingresos de los apicultores, pero subrayó que una mayor rentabilidad estará dada en relación directa con el aprovechamiento de los otros productos que se obtienen de la colmena.

Los apicultores reciben un precio máximo de 1.7 dólares por kilo de miel de abeja, mientras que el precio en el mercado internacional se mueve entre 2.1 y 2.3 dólares por kilo.

Escudero anunció que el Proyecto IICA/Austria se encuentra a la espera de un festival de la miel en Chinandega y ferias en otras zonas del país, para promocionar los productos medicinales, cosméticos y alimenticios que han comenzado a producir los apicultores. Se espera que al final de año, este colectivo de productores cuente con una marcha y etiqueta de comercialización.

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