Thomas Aldin McKenzie, el médico costeño que fue detenido la semana pasada en Estados Unidos, acusado supuestamente de defraudar al Seguro Social del Estado de la Florida, es acusado también en Nicaragua por la Dirección General de Aduana (DGA) de tratar de introducir de contrabando mercadería proveniente de Miami.
En el expediente abierto por la Administración de Aduana de Bilwi se encuentra el acta de incautación número 003, donde Arturo Chow Lira, administrador de Aduana de esta ciudad, incauta la mercadería que McKenzie había introducido desde Estados Unidos de forma anómala.
LA DEFRAUDACIÓN
Según la información proporcionada por Chow Lira, la defraudación aduanera y contrabando comenzó desde el momento en que McKenzie introduce un contenedor de mercadería variada.
Debido a las malas condiciones en que habían quedado las bodegas de la portuaria después del huracán Félix, explica Chow, McKenzie, dueño del supermercado Kupia Kumi, solicita la entrega directa de la mercadería y a cambio deja un cheque por la cantidad de siete mil dólares como depósito en garantía, con el compromiso de presentar dentro de tres días las facturas correspondientes.
CHEQUE SIN FONDOS
Sin embargo, cuando el administrador de Aduana deposita el cheque en una cuenta de la DGA, este sale sin fondos, según un protesto notarial encontrado en el expediente donde el Banco de la Producción hace constar que el cheque número 0020038 no tiene fondos.
A los pocos días la agencia aduanera le remite una carta a Aduana, donde ésta deslinda responsabilidades y admite que ve mala fe en McKenzie, porque las facturas que presenta no son confiables. Por lo tanto, dejan de prestarle el servicio al empresario.
La facturas que presentó McKenzie a nombre del supermercado Kupia Kumi eran por la cantidad de 2,500 dólares de mercaderías varias; Aduana, al investigar las facturas membretadas a nombre de la empresa Europe Electronic, encuentra que fueron adulteradas con el objetivo de defraudar y contrabandear la mercadería.
En las facturas el empresario había cambiado las fechas y en la investigación realizada por Aduana el dueño de la empresa Europe Electronic manifestó que la persona que presentó las facturas nunca compró mercadería en su tienda, por lo tanto, no la conocía.
VENDIÓ PARTE DE MERCADERÍA
La mercadería que hasta el mes de septiembre se mantenía en las bodegas del supermercado Kupia Kumi, al ser requerida por Aduana, el dueño del supermercado —pese a que existía un acta de incautación— ya la había vendido en parte.
El contenedor, según explica el administrador de Aduana, contenía celulares, radios, vajillas, dos motos, repuestos, utensilios de cocina, lavadoras y hasta equipos médicos muy caros, que en Nicaragua valen mucho dinero. La liquidación de la mercadería al final dio un costo de 38 mil dólares.
La Administración de Aduana le abrió causa a Thomas Aldin McKenzie como presunto autor de defraudación y contrabando aduanero. A esta acusación se le agrega la intención de estafar al Estado nicaragüense, al pagar con un cheque sin fondos. La mercadería incautada será subastada.
Thomas Aldin McKenzie fue presentado el jueves de la semana pasada señalado de haber realizado un millonario fraude junto a los hermanos Carlos, Luis y José Benítez, quienes aparecen como propietarios de las clínicas utilizadas para realizar estafas al Seguro Social del Estado de la Florida.