La presión alcista del precio internacional del petróleo está haciendo añicos las finanzas del sistema energético nacional. Y lo peor es que son los consumidores los que están pagando cada día más por esta situación
La dependencia de hidrocarburos como el búnker fuel oil y el diesel para generar el 82 por ciento de la energía del país, lo está condenando a un caos económico para el cual no se vislumbra una política concreta del Gobierno para enfrentarlo.
Fuentes vinculadas con el Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) revelaron que los miembros de esa instancia se encuentran preocupados debido a que tendrán que autorizar nuevos incrementos en la factura por consumo energético.
La proyección estimada es de ocho por ciento de incremento, distribuido en los dos a tres meses siguientes.
De cumplirse esta proyección, la factura de luz habrá subido en 30 por ciento en el último año.
LA PRENSA buscó una versión oficial sobre esta situación con el presidente del Consejo Directivo del INE, David Castillo Sánchez, pero éste prefirió no hacer declaraciones.
Castillo Sánchez fue abordado en las afueras de Cancillería, donde participaba en una exposición del Plan de Desarrollo Humano, elaborado por la administración sandinista.
La exposición estaba a cargo del asesor económico del Gobierno, Bayardo Arce, y el titular de Hacienda y Crédito Público, Alberto Guevara.
Versiones extraoficiales señalan que Castillo Sánchez busca sostener un encuentro directo con el presidente Daniel Ortega, para exponer la gravedad de la situación del sistema energético del país y hacerle ver al mandatario la necesidad de adoptar medidas de emergencia.
MANTENER EL SUBSIDIO
Una de las preocupaciones principales que abordarían el ente regulador y el mandatario sandinista es encontrar los mecanismos para sostener el subsidio para todos aquellos consumidores domiciliares, cuyas facturas no sean superiores a los 150 kilovatios mes.
Este subsidio está vigente hasta diciembre de este año y “protege” al 70 por ciento de los usuarios de Fenosa, todos del sector domiciliar.
Sin embargo, los usuarios sufren los efectos de las alzas a través del incremento en los precios de los productos de consumo. Esto porque los sectores comerciales y productivos del país tienen que absorber los incrementos que aprueba el INE.
MEDIDAS DRÁSTICAS
El gerente de Comunicación de Fenosa, Jorge Katín, oficialmente reconoció que la situación ha llegado a niveles caóticos.
“No podemos precisar en cuánto será el incremento en la energía eléctrica, pero la empresa en estos momentos está absorbiendo desvíos (diferencia entre lo que se cobra al usuario y lo que se paga al generador) que rondan los cuatro millones de dólares, y honestamente las salidas son pocas”, mencionó Katín vía telefónica.
“Lo único que podemos hacer es recomendarle a los clientes medidas de ahorro”, añadió.
Datos del INE revelan que actualmente el búnker fuel oil tiene un valor 95 dólares por barril. El precio que es reconocido en la tarifa es de 82 dólares.
Esto ha ocasionado que el megavatio hora comprado por Fenosa alcance los 160 dólares, mientras el precio cubierto por la tarifa es de 140 dólares. Un 20 por ciento de diferencia. Esta sería la razón por que el desvío tarifario para la distribuidora alcanzó cuatro millones de dólares.
AUDITORÍA DE CONSUMO
Una alternativa que estaría siendo considerada por el INE es la realización de una auditoría sobre el consumo energético de los clientes de Fenosa.
El INE lo que buscaría probar con esta iniciativa es que pese a que el costo de la energía está por los nubes, los nicaragüenses no modifican su consumo y éstos se mantienen o incluso aumentan.
El único proyecto de energía renovable y barata más próximo a entrar en operaciones es la generadora eólica Amayo, a inicios del año próximo. Sin embargo, ésta sólo podrá aportar 40 megavatios al sistema eléctrico nacional.