Un reconocido médico costeño se encuentra detenido en Estados Unidos acusado de supuestamente defraudar al estado norteamericano por la cantidad de 110 millones de dólares, se trata de Thomas Alvin McKenzie.
El costeño fue presentado el jueves de la semana pasada señalado de haber realizado el supuesto fraude millonario, junto a los hermanos Carlos, Luis y José Benítez quienes aparecen como propietarios de las clínicas utilizadas para realizar la estafa al seguro social del Estado de la Florida.
La División Criminal del Ministerio de Justicia y la Oficina del Abogado estadounidense para el Distrito del Sur de Florida acusan a McKenzie y los hermanos Carlos, Luis y José Benítez de conspiración para estafar a los Estados Unidos, cobrar comisiones de asistencia médica, realizar falsos reclamos de personas que supuestamente estaban enfermas con VIH, además se les señala de reclamos falsos a los programas de asistencia médica norteamericanos.
Como lo hicieron
El expediente del Departamento de Justicia revela que los acusados cometieron el supuesto fraude en el período de enero del 2001 a noviembre del 2004.
Según la información, los hermanos Benítez creaban clínicas especializadas para realizar el fraude y Mckenzie se desempeñaba como ayudante de los hermanos. Este médico era el encargado de reclutar a los pacientes a quienes en la clínica se les diagnosticaba que estaban enfermos de VIH para acceder al dinero que el seguro les proporciona para compra de medina.
En este período el costo para acceder a las medicinas retrovirales era muy alto, por lo tanto el fraude ejecutado fue millonario.
El departamento especial creado en el año 2007 para investigar a clínicas que podrían estar involucradas en fraudes al seguro social, encontró que las personas que recibieron los beneficios en su mayoría no estaban enfermas, sino que eran utilizadas únicamente para el cobro millonario.
Según la información, a estas personas se les daba una parte de los beneficios obtenidos y el resto quedaba en manos de los hermanos Benítez y su ayudante McKenzie quienes se encargaban de lavarlos en otros negocios que tenían.
Las clínicas
Los acusados habían creado por lo menos 11 clínicas donde su especialidad era atender pacientes que habían adquirido el VIH. Éstas eran: Oficina AH Médica S.A.; Centro de Rehabilitación Avanzado Médico S.A.; Mejor Medi Corp.; Med-Cuidado de Salud del Médico; Med-Cuidado del Médico S.A.; Santo Jude Rehab Centra S.A.; Corp. Med-Cuidado Global; Cnc corp. Médico; G*S Centros Médicos S.A.; Karla Medical Servicios S.A.; y Mejor Asistencia Médico S.A.
De ser encontrado culpable de fraude, McKenzie podrían ser condenado a una pena mínima de 50 años de prisión.