publicidad
Managua
09:47 pm
14.06.08
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Opinión
Qué pobres somos
Orlando N. Bonilla
El autor es Administrador de Empresas
publicidad

¿Cómo llegó Nicaragua a ser tan pobre? Ésta es

una pregunta a la que nunca he podido encontrar respuesta. Antes del terremoto de 1972, en Managua, el país se mantenía a la par social y económicamente del resto de Centroamérica. Sin embargo, desde entonces el país se fue en picada y nunca pudimos levantar cabeza hasta llegar a nuestra lamentable situación actual. Aunque el terremoto sólo afectó Managua, fue como que hubiese devastado totalmente a Nicaragua. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde están los gobernantes durante esos 35 años, dónde están los economistas, los sociólogos, los políticos, los ministros, los empresarios, para responder ante esta calamidad?

Un dato interesante que refleja nuestra lentitud en mejorar nuestra situación económica son las remesas familiares que recibimos de compatriotas residentes en otros países. Nicaragua tiene tantos emigrantes como los otros países del C4, sin embargo, Guatemala recibe anualmente más de cuatro mil millones de dólares, El Salvador casi cuatro mil millones, Honduras 2.8 mil y Nicaragua apenas 800 millones. Una pregunta obligada es ¿por qué tan poco? ¿Será que nosotros tenemos empleos menos remunerados en el exterior que los otros, será que somos más irresponsables con los familiares acá? Otro ejemplo, a fines del año pasado se discutió en la Alcaldía de Managua la construcción de un puente aéreo en la rotonda Rubén Darío, la cual no fue aprobada porque se decidió usar esos fondos para los bacheos y pavimentos de las calles. Tres meses después el Gobierno Central inicia un plan para pavimento de las calles, lo que significa una falta total de organización, comunicación y confusión del Estado-Alcaldía. Lo único verdadero es que no se construyó el puente a desnivel tan necesario para Managua. ¡Mentalidad pequeña! A propósito, San Salvador tiene por lo menos veinte de esos puentes, para agilizar el transito, y aquí no se pudo construir apenas uno más de los tres existentes.

Las otras capitales centroamericanas tienen una actividad comercial y de recreación floreciente con centros comerciales abundantes, restaurantes, centros deportivos, parques, etc., lo que es indicativo de mucho empleo y una creciente clase media que hace circular el dinero. En Nicaragua no hay empleo y apenas se avizoran ciertos indicios de esta clase media, que todavía está lejana. Aunque el auge económico centroamericano se nota más en las áreas urbanas a diferencia de la pobreza del área rural, necesitamos urgentemente que nuestros países repartan su riqueza más humana y equitativamente posible, para que ese bienestar se transmita a los ciudadanos campesinos. Lamentablemente en Nicaragua nuestra miseria es tal que ciertas áreas urbanas parecen por su pobreza áreas rurales. Hemos llegado a una situación económica tan magra que nos estamos peleando por la basura, lo que es muy dado en los países africanos más pobres, mientras los gobernantes viajan con toda su familia en aviones privados y los miembros de los otros poderes del Estado, sin trabajar tanto, ganan jugosos sueldos cien veces más que el salario mínimo de los que tienen la suerte de estar empleados.

No quiero ser candil de la calle y oscuridad de la casa, pero como nicaragüense no puedo quedarme callado ante tantas diferencias que resaltan a la vista al visitar estos otros países. ¡Es vergonzoso! Los gobiernos de los años posteriores al terremoto nos han defraudado y siguen haciéndolo y no veo ninguna oportunidad de cambio, lo que aunado a una empresa privada que por su timidez en la inversión nacional no ha progresado como los empresarios de los otros países, seguiremos lamiendo nuestras heridas sangrantes de la pobreza agotadora que abunda en nuestro país.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda