Aunque existe una considerable demanda por las carreras de idiomas ofrecidas por la Universidad Centroamericana (UCA) y la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), quienes logran cursarlas no egresan con la intención de dedicarse al magisterio, sino de trabajar en la empresa privada u organismos de la sociedad civil.
Según Ramón Bermúdez Vega, director del Centro Superior de Idiomas de la UCA y presidente de la Asociación Nicaragüense de Profesores de Inglés (ANPI), esto ha contribuido a que existan pocos maestros de inglés y que casi la mitad de los que existen sean empíricos.
“Me entristece decirlo, pero el hecho de que uno quiera formarse como maestro en este país como que no es muy atractivo por las razones socioeconómicas”, señala Bermúdez, quien confiesa que no existe registrado un dato sobre cuántos maestros de inglés existen en Nicaragua.
Wilman García, director del Departamento de Inglés de la UNAN y vicepresidente de ANPI, revela que anualmente a esa alma mater ingresan alrededor de 200 estudiantes para formarse como licenciados en Ciencias de la Educación con Mención en Inglés, pero pocos son los que finalmente se dedican al magisterio en centros públicos, debido a los bajos salarios.
Considera que debido a la nueva demanda, sus egresados se ubican profesionalmente en el área de “inversión turística y empresarial, y hasta en colegios privados que están ofreciendo una educación bilingüe desde preescolar, primaria y secundaria”.
Ambos profesionales consideran “ambiciosa” la transformación curricular que el Ministerio de Educación plantea, en la cual los docentes se enfocarán en desarrollar las habilidades de leer, escribir, hablar y escuchar inglés. Estos cambios en el currículo escolar serán puestos en práctica a inicios del año escolar 2009.
Sin embargo, para poder cumplir esta meta se debe hacer una inversión en capacitación a todos los docentes, en especial a los empíricos, así como proveerlos de materiales didácticos y de trabajo, para impartir sus clases.