La reapertura de las instalaciones de lo que fue la empresa Reptinic, S.A., en la ciudad de Granada, ha provocado el rechazo de la Asociación de Consumidores y Usuarios de ese departamento, al señalar que “no se puede reabrir” la misma debido a que tiene un cierre administrativo por incumplir con las normas ambientales.
Ante las pretensiones que tiene Tenería La Fuente, de abrir operaciones en la misma planta de lo que fue Reptinic, Róger Monterrey Edén, presidente de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Granada, dijo a LA PRENSA que dicha empresa no puede reabrir “bajo ninguna otra razón social y mucho menos en cuanto al curtido de cuero, porque tiene un cierre administrativo”.
Monterrey Edén señaló que aunque la medida se haya aplicado a la antigua empresa Reptinic, S.A., es también válido para cualquier otra empresa que quiera operar en el lugar.
Señaló que para crear una empresa de curtiembre tienen que presentar un estudio de impacto ambiental, que cuente con el aval del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena).
El pasado lunes, en una inspección interinstitucional para darle seguimiento al proceso de cierre administrativo a la antigua Reptinic, Katya Chévez Calderón, inspectora del Marena, dijo a LA PRENSA que la empresa está cerrada porque no llena los requisitos ambientales.
No obstante, señaló que si la nueva empresa Tenería La Fuente en las próximas inspecciones llenan los requisitos ambientales “puede ser que pueda volver a operar siempre y cuando los dueños de la nueva tenería presenten un estudio de impacto ambiental avalado por Marena”.
GARANTIZARÁ PROTECCIÓN
La gerencia de Tenería La Fuente presentó el proyecto de modernización que la empresa está realizando, previo a la solicitud del permiso de operación al Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena).
Según el gerente general de la empresa, René Altamirano, ésta “será un modelo de referencia para la industria nacional en la gestión ambiental”.
De aprobarse el permiso de operación la empresa ocuparía las instalaciones de lo que antes fue Reptiles de Nicaragua (Reptinic, S.A.) ubicada en el kilómetro 50 1/2 de la carretera Granada-Nandaime, agregó Altamirano.
El bien inmueble fue comprado por el grupo Amaral Consultig Inc. en una subasta pública que llevó a cabo una institución financiera, que había adquirido dicha propiedad mediante un embargo judicial contra los antiguos dueños.
El gerente de Tenería La Fuente expresó que el estado en que se encontraba Reptinic, S.A. al ser comprada “era un completo desorden, con un sistema de tratamiento de aguas residuales obsoleto y con instalaciones y equipos de producción en mal estado”.
Además las instalaciones tenían un sistema eléctrico totalmente deteriorado, con desajustes, excesiva fuga de aguas, químicos y desechos de cuero, que causaban serios daños al medio ambiente.
“Esta nueva empresa está comprometiéndose a operar la planta adoptando sistemas y tecnologías de primera calidad”, señaló Altamirano, quien asegura generará mayor desarrollo económico en la región, con la creación de nuevas plazas de empleo, y a la vez conservará y protegerá el medio ambiente.
Para esto Tenería La Fuente ha contratado una compañía especializada, para diseñar e instalar un sistema de tratamiento de aguas residuales moderno, eficaz y con capacidad para procesar todas las aguas provenientes de la fase de pelambre y curtido del proceso de producción, lo que va a permitir que la población aledaña no tenga ningún tipo de molestia, como ocurría con su antecesora, que emanaba un hedor insoportable, debido al mal manejo de las aguas residuales y el uso de los químicos en el curtido del cuero.
Actualmente los trabajos de modernización de la planta están en su etapa final. La inversión, que esta empresa ha realizado para la modernización de la empresa curtidora de cuero, asciende a los 500 mil dólares, según Altamirano.