Gianluigi Buffon, con otra actuación determinante y el rechace de un penalti lanzado por Adrian Mutu en el minuto 82, mantiene con vida a una pobre selección italiana, que se vio en desventaja y no pudo más que empatar ante una Rumania que puede maldecir la oportunidad desperdiciada.
Rumania lo tuvo todo para ganar, pero le faltó convicción. Italia fue muy poco campeona del mundo, pero cuenta con jugadores para jugárselo todo a un carta en la última jornada.
Cuenta, sobre todo, con Buffon, que tras las críticas recibidas por el partido ante Holanda (3-0) volvió a demostrar por qué lleva tanto tiempo en la cumbre y fue determinante en el punto sumado por su equipo.
Y eso que Italia necesitaba la victoria y quería cambiar la imagen dada contra Holanda. Sin embargo, el campeón del mundo no asustó al rival, al contrario fue una Rumania mucho más decidida que la que debutó contra Francia la que mereció ponerse en ventaja en el marcador en un arranque espectacular.
Si la selección italiana llegó indemne a la media hora de encuentro fue por la actuación de Gianluigi Buffon, que desbarató una gran ocasión de Adrian Mutu, primero, y poco después con un golpe franco lanzado por el ex jugador del Celta, Gabriel Tamas.
A la tercera, fue el poste el que repelió un libre directo de Cristian Chivu, pero no eran buenos presagios para un equipo que quería dominar el juego, que había alineado jugadores para imponer su ritmo.
Sólo en el tramo final, pareció despertar el conjunto italiano y se acercó con peligro a la meta de Bogdan Lobont. Luca Toni obligó a emplearse a fondo al portero, con un remate de cabeza, en el minuto 40 y, acto seguido, la rapidez de la zaga rumana evitó que Simone Perrota rematase desde el borde del área pequeña, con todo a favor.
El equipo de Donadoni alcanzó el descanso aliviado, pero con el peor escenario posible, un partido sin control que se convirtió en un intercambio de golpes en el segundo tiempo, después de que Adrián Mutu aprovechase un error de Gianlucca Zambrotta para batir a Buffon (55).
Encorajinada, la selección italiana respondió de inmediato, por medio de Cristian Panucci, el goleador oportuno. Cazó el segundo palo con un remate de cabeza de Chiellini para devolver la igualdad al marcador, tan sólo un minuto después de que marcase Rumania.
No se libró, sin embargo, del temor al desastre, que pudo llegar en el minuto 82, cuando Panucci derribó dentro del área a Daniel Niculae. En cualquier otro equipo ése podía ser el final, pero si en la portería está Buffon no es fácil pronosticar a favor del delantero.