La recién aprobada normativa de la Ley 501, Ley de Carrera Judicial, no garantiza la independencia de los jueces, pues siempre queda estipulado que en casos excepcionales se podrán realizar traslados de los jueces sin contar con el consentimiento y voluntad de los mismos.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Manuel Martínez, indicó que la aprobación de la normativa fue consensuada, y que sólo el magistrado Sergio Cuarezma se opuso precisamente por que no se garantizó la inamovilidad de los jueces.
Se conoció de manera extraoficial que Martínez cedió a presiones para aprobar la normativa con ese defecto, pero el magistrado lo negó.
Según el voto razonado de Cuarezma, la Ley de Carrera Judicial, ya vigente, es vital para la independencia y autonomía dentro y fuera del Poder Judicial, pero está empañada por la inestabilidad de los jueces.
Martínez también calificó como “turismo jurídico” el que Cuarezma insista en que se defina detalladamente que es el debido proceso para procesar a los jueces denunciados por irregularidades.