La producción diaria de petróleo de Venezuela, quinto exportador mundial de crudo, no levanta cabeza, según un informe de la Administración de Información de la Energía de Estados Unidos.
La agencia, brazo estadístico del Departamento de Energía de Estados Unidos, afirmó que la producción diaria de crudo del país sudamericano no sólo se ha estancado en el último año, sino también ha venido en picada, especialmente desde el año 2001, cuando el Presidente venezolano Hugo Chávez retomó el poder tras un golpe de Estado.
Aunque el Ministerio de Energía y Petróleo y la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) informaron que la producción venezolana está en su tope, es decir en un promedio de 3.3 millones de barriles diario, la Administración de Información de la Energía reportó que el mes pasado la producción de crudo venezolano alcanzó los 2.4 millones de barriles diarios, cifra similar a mayo del 2007.
En ese sentido, la producción de hidrocarburos de Venezuela ha bajado desde los 3.2 millones, cifra que llegó a producir diariamente en promedio en enero del 2001, según la agencia.
El informe indica que todos los países miembros de la OPEP mantuvieron o elevaron su promedio de producción en mayo pasado, con lo que en conjunto extrajeron 32.47 millones de barriles diarios, con un alza de 510 mil barriles por día.
En el otro extremo se ubica Arabia Saudita, primer exportador mundial de crudo y aliado de Estados Unidos, que ha incremento su producción al pasar la misma de 9.10 millones de barriles diarios a 9.40 millones de barriles.
FALTA DE INVERSIÓN Y ESTRATEGIA PARA MANTENER PRECIOS ELEVADOS
La caída de la producción de crudo de Venezuela se debe, en parte, a las pocas inversiones que PDVSA ha realizado para incrementar la capacidad de extracción de crudo, al destinar recursos petroleros a programas de asistencia social y subsidios empujados por la administración del presidente Hugo Chávez, en detrimento de la eficiencia de la estatal petrolera.
Sin embargo, para el experto en temas de hidrocarburos, Róger Cerda, el estancamiento de la producción petrolera venezolana “podría ser una política comercial de Caracas para mantener los precios altos (en el mercado internacional), es decir para no contribuir a que haya un exceso en la oferta y no dejar de percibir menos ingresos”.