Se suponía que debía ser al revés. Holanda en problemas y Francia a punto de clasificarse a los cuartos de final con un partido por delante.
Por el contrario, es Holanda la que tras su resonante triunfo 3-0 ante Italia mira de cerca esa instancia, mientras Les Bleus apenas consiguieron empatar 0-0 ante Rumania, las manos favorecida en el Grupo C.
Francia encara su partido más importante en dos años hoy en Berna.
“Tenemos por delante dos partidos y los resultados dependen de nosotros. Por el momento no estamos calculando. El objetivo sigue siendo ganar”, aseguró el técnico francés Raymond Domenech.
Francia podría ganar la zona derrotando a Holanda y cuatro días después a Italia, suponiendo que Rumania pierda puntos ante ambos. Pero después de la pálida actuación ante los rumanos, los galos no pueden permitirse depender de otros resultados en un grupo tan complicado.
Tras el debut, el veterano defensor William Gallas cuestionó las tácticas de Domenech, reclamando que Francia necesitaba “jugar más rápido, moverse más. Hay algo que no está funcionando”.
Es la última cosa que necesitaba Domenech: cuestionamientos desde dentro de su propio equipo, mientras reflexiona sobre cómo doblegar a los inspirados holandeses.
“Tengo dudas en cuatro puestos”, afirmó el entrenador galo. “La idea no es ser atractivos, sino jugar mejor. La idea no es ser brillantes en el arranque y después deban levantarte del piso para el próximo partido”, respondió Domenech a los cuestionamientos.
Pese a la euforia desatada tras la victoria ante Italia, rápidamente un sentimiento invadió a Holanda: todavía no logramos nada.
“No crean que nos volvimos favoritos después de un solo partido”, apuntó el técnico Marco Van Basten.
El entrenador dijo que “será extremadamente difícil jugar de la misma manera que ante Italia. Es otro equipo, otros jugadores y estilos diferentes”.