Los cuidados eran máximos: que no hable, que no se desconcentre, que no olvide que la Eurocopa es lo único importante en este momento.
El día posterior a la clasificación no estuvo marcado por la actuación de Cristiano Ronaldo, sino por la oficialización por parte del Chelsea de que el brasileño Luiz Felipe Scolari será entrenador del club.
Basta con ver la portada de la página web de la FPF, en la que su título principal es el adiós del seleccionador de los últimos cinco años, con el que Portugal alcanzó el subcampeonato de Europa en 2004 y las semifinales del Mundial 2006.
El propio Scolari dio el visto bueno a que se hiciera pública la noticia después de certificar su equipo, su pase a los cuartos de final y de que tanto él mismo como el dueño del club, el multimillonario ruso Roman Abramovich, abandonaran el Stade de Geneve. El objetivo era no estar ubicables para evitar dar explicaciones.