La UEFA aseguró ayer que no teme que el torneo pueda resentirse por la eliminación de los países organizadores, porque “es futbol” no se puede predecir un final feliz.
Un día después de que Suiza sepa que no tiene futuro en el torneo y, horas antes de que Austria se disponga a jugarse todo contra Polonia, la UEFA dice que no teme que descienda el interés por el torneo, porque entra dentro de los cálculos.
“Es agradable que los organizadores continúen, pero el deporte es impredecible. Esto no es Hollywood”, dijo Willliam Gaillard, portavoz.
Gaillard se mostró convencido de que los aficionados locales encontrarán rápidamente una selección a la que apoyar, sobre todo porque se trata de dos países con muchos inmigrantes.
“Tenemos el ejemplo de Ginebra, donde la gran comunidad portuguesa de la región ayudó a transformar el estadio en el estadio del Dragón (Oporto) o el estadio de la Luz (Benfica). También hay muchos aficionados que se han desplazado, decenas de miles de suecos, holandeses, en Berna, más aficionados de Italia, Francia, Alemania...”, añadió el portavoz de la UEFA.