Alemania, que históricamente ha mostrado una convicción táctica capaz de superar cualquier circunstancia, se desorganizó ante los checos ayer y lució como un compendio de imprecisiones.
La República Checa, por su lado, ha puesto un pie en los cuartos de final, gracias a su juego agresivo, tenaz y con un mejor concepto futbolístico, que le ha permitido aprovechar las fallas en la defensa y el ataque alemán, que por momentos no sabía qué hacer en el partido.
Para los checos, el triunfo tiene una connotación histórica. Es el primero que consiguen desde la paliza 3-0 que le dieron a los germanos en el Mundial Francia 98, cuando llegaron hasta el tercer lugar. Para los alemanes es un tropezón serio, aunque un éxito ante Austria los trae de regreso a un primer plano.
De todas formas, creo que la caída de Alemania 2-1 ante los chechos, le hace bien a la Eurocopa. El futbol, y sobre todo en los eventos de envergadura, necesita de sorpresas, de novedades que le quiten lo predecible a los encuentros. Así que ahora, Alemania, se ha unido a Italia, como las tropas que han sufrido los reveses más inesperados.
HOLANDA DE REGRESO
Una de las razones para el éxito de la Eurocopa de Portugal en el 2004, fue el hecho de que Grecia emergiera con un ímpetu arrollador, a ganar el torneo, pasando encima de varios de clubes de mayor prestigio e historia. Incluso, hasta Portugal, que era el favorito a domicilio, cayó.
Sin embargo, las Eurocopas, lo mismo que los Mundiales, también necesitan que los equipos de etiqueta respondan a esa condición. Y sobre eso, vamos a estar pendientes del nivel que muestren los holandeses en su duelo de hoy ante los franceses, otro equipo aún en deuda en este torneo.
Holanda junto a Portugal, son de los equipos que más han gustado en la Euro. Tienen posibilidades de ganar el evento. Han mostrado velocidad y amplios recursos técnicos, pero todavía falta un buen trecho por recorrer y deben pasar la prueba de suficiencia.
Tampoco se debe descuidar a los españoles que ha sido el equipo de mayor impacto ofensivo. El sábado regresan ante Suecia, que debe exigirles más de lo que pudo haberlo hecho Rusia el día de la paliza.
Así que ahora que le han bajado el ritmo a los alemanes, queda por ver cómo lucen los holandeses y qué muestra Francia, que ofreció poco en su estreno. Ah, y no hay que olvidar a Italia, que herido de muerte puede ripostar con violencia ante los rumanos hoy.