Trabajadores seleccionan tomates en un mercado de Ciudad México, después que las autoridades de Estados Unidos señalaron a los tomates mexicanos como la vía de transmisión de la salmonela. /LA PRENSA/AP /Gregory Bull
Tomates mexicanos bajo sospecha
Gobierno de México pide pruebas a EE.UU. sobre contaminación de la hortaliza
Ministro afirma que tomates están limpios y a ningún mexicano le han hecho daño
MÉXICO/AP
Paralizados

Los productores mexicanos de tomate afirmaron que sus exportaciones se han frenado bruscamente.
“No podemos vender una sola caja de tomates”, dijo Jesús Macías, gerente de ventas de la firma Productora Agrícola Industrial del Noreste, en el estado de Baja California, fronterizo con Estados Unidos. Su empresa normalmente enviaba hasta 50 mil cajas de tomates al día a un importador en Chula Vista, California, que detuvo sus compras de fruta y verduras la semana pasada. Macías planeaba darles un día más de descanso a sus tres mil jornaleros cada semana, para reducir costos en tanto continúe el problema. La salmonela es una bacteria que habita en el intestino de los seres humanos y algunos animales. Suele transmitirse a humanos mediante la ingestión de alimentos crudos contaminados con excrementos animales. La mayoría de los infectados padece fiebre, diarrea y calambres estomacales y la enfermedad dura de cuatro a siete días.

México negó que sus tomates pudieran ser el origen de un brote de salmonela que ha enfermado a 167 personas en Estados Unidos en los últimos dos meses y consideró injusta una advertencia de su vecino norteamericano contra ciertos tipos de sus frutos, alegando que está afectando sus exportaciones y golpeando a sus productores.

No hay ninguna prueba de que los tomates mexicanos sean el origen del brote de salmonela que afecta a Estados Unidos, aseguró el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas.

“El tomate mexicano está más sano y limpio que nunca; el tomate no le ha dado problema a ningún mexicano de los que lo consumimos”, afirmó en una entrevista a la cadena mexicana Televisa.

INSPECCIÓN CUIDADOSA

Los productores mexicanos dijeron que sus frutas y verduras de exportación están sujetas a un escrutinio que duplica el que enfrentan sus colegas estadounidenses: son inspeccionadas primero por las autoridades mexicanas y entonces nuevamente al cruzar la frontera hacia Estados Unidos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aún busca la fuente de un brote de salmonela vinculado con tres tipos de tomate, que han afectado a residentes de 17 estados en ese país.

El Gobierno estadounidense ha autorizado la importación de tomates de por lo menos seis países, pero no de los frutos de México, que envía el 80 por ciento de sus exportaciones de tomate a su vecino del norte.

Cárdenas señaló que la FDA “no tiene ninguna evidencia de que el consumo de jitomate (tomate) esté implicado con (el brote de) la salmonelosis”.

ADVERTENCIA INJUSTA

Las declaraciones del funcionario ocurrieron un día después que las secretarías de Agricultura y Salud calificaran de “injusta” la advertencia de Estados Unidos de no consumir ciertos tipos de tomates mexicanos por el brote y aseguraron que la industria ya sufre daños.

“La injusta acción de FDA contra el producto mexicano está causando severos daños a la industria tomatera mexicana, de la cual dependen miles de empleos, especialmente de fuerza laboral femenina”, declararon las secretarías mexicanas en un comunicado conjunto.

Las dependencias exigieron que Estados Unidos concluya a la brevedad la investigación sobre el origen del brote, que ha limitado la comercialización del tomate mexicano en esa nación.

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