El jinotepino Manuel Alejandro Berríos Bermúdez denunció a las autoridades policiales de Carazo, por no permitirle ejercer su derecho al trabajo, luego que le han negado todas las oportunidades de reabrir su negocio, pese a que el Tribunal de Apelaciones de Masaya le resolvió favorablemente un recurso de amparo.
Berríos se fue a Estados Unidos en busca del “sueño americano”, donde trabajó 28 años y regresó a su pueblo natal a invertir 40 mil dólares en la compra de una propiedad, donde instaló el negocio Disco Bar Baby Rock.
Dijo que para abrir ese negocio se asesoró con la Alcaldía local y la misma Policía, entidades que le dieron permiso, orientándole sobre los pormenores que debía cumplir en base a la seguridad del negocio.
ENVÍA CARTA A AMINTA GRANERA
“En base a este sí, yo me aventuré a invertir mis ahorros de toda mi vida, cumpliendo con todo lo que manda la ley, para evitar problemas”, dijo Berríos. Según carta que envía el denunciante a la primera comisionada Aminta Granera, Directora General de la Policía Nacional, con fecha 27 de mayo, su negocio estuvo funcionando con buen suceso en los años 2005 y 2006.
“En abril del año 2007, la Policía decidió quitar el permiso de mi negocio, acusándome de alteración al orden público, sonido alto, violación de horario y quejas de vecinos, siendo los tres primeros puntos totalmente falsos”, dice la misiva.
CASO ES PERSONAL
Según el afectado, desde entonces comenzó una lucha judicial y apeló ante las autoridades de ese momento, el comisionado Javier Carrillo Suárez, quien, asegura, denegó la reapertura del local, aduciendo que había escuelas e iglesias cerca.
“Yo veo que esto es personal, porque cerca de mi negocio hay bares, billares y locales de juegos de azar, y todos trabajan sin problemas”, señaló Berríos. Explicó que ante tanta negativa siente que su derecho al trabajo está siendo arrebatado.
LA PRENSA buscó la versión de las autoridades de la Policía de Carazo, en vista de que el comisionado Javier Carrillo ya no está a cargo de esa delegación.
En la oficina dijeron que el comisionado Rodolfo Morales, jefe de la delegación policial, no estaba en ese momento y que el segundo jefe, comisionado Buenaventura Miranda Fitoria, estaba de vacaciones.